La fotógrafa argentina Gisela Volá toma fotos porque se hace preguntas. ¿Donde está mi cuerpo?, ¿Cual es mi identidad?, ¿Donde está mi territorio?
Como sabe que son incógnitas sin una respuesta unívoca, se deja llevar por la intuición y la percepción, dos grandes aliadas a la hora de hacer imágenes.
Su primer trabajo, “Deseos”, la llevó a viajar por cinco países de latinoamérica y conversar con cuarenta mujeres. Charló con su hija, su madre y sus amigas pero también con personas que empezaron siendo completas desconocidas y con las que, con tiempo, forjó un vínculo. Algunas, de hecho, marcaron su vida. De esas largas charlas surgieron retratos en blanco y negro, con una profundidad que parece infinita.
Toda exploración es, al final, testimonio de una historia.
La variedad de territorios que recorrió hoy se traducen en los colores que resalta, en los elementos que introduce. Y es que mientras trata de descubrir el mundo, se encuentra a sí misma. Tal vez, por eso, sus fotografías exploran diversas identidades.
Su pasión por la creación en colaboración la llevó a trasladar la práctica artística a un espacio educativo, donde se desempeña como docente desde hace más de una década. Junto a su amiga y artista Margarita Garcia Faure, creó el programa “Memoria y Territorio”, un espacio de exploración artística que combina fotografía y artes visuales. A través de este programa, ambas artistas comparten sus conocimientos y experiencias, entendiendo el arte y la vida como una unidad inseparable, una forma de habitar el mundo. 🌎
Conoce más del programa en
@memoriayterritorio
Las inscripciones están abiertas y comienzan el 22 de abril
Foto retrato : Carolina Zambrano (
@carol.plantasia )
Diseño : Carolina Marcucci (
@la_marcucci