Aquí estoy, fotografiando mientras camino de espaldas junto con otros fotógrafes. Somos una falange griega pero en retroceso. Las cámaras hostigan al sujeto, algunos personajes saben sacarle provecho. Las coberturas visuales de coyuntura política son en un 90% iguales. Conferencias de prensa, rondas, declaraciones de cabezas parlantes. Hay que esforzarse por ver algo distinto. Lo tomo como un entrenamiento para los momentos de color que te enfrentan al caos del mundo y su belleza. Tengo compañeros que admiro y que ponen la vara alta con un nivel comparable a cualquier institución del mundo. Es un reto diario conmigo y con ellos. Quiero demostrar porque estoy acá, quiero sentir la alegría del trabajo, no su sufrimiento, quiero que alguien se conmueva con alguna de las miles de imágenes que hacemos y que se pierden para siempre en un servidor institucional.
Estoy un poco oxidado, debo decirlo, acostumbrado a fotografiar en los mismos lugares, la sorpresa de los espacios desconocidos, la imposibilidad de armar la foto y la velocidad de reacción me juegan una mala pasada. Todavía aprendo, aprendo más cuando me equivoco, me equivoco. Me quedo enroscado pensando que debí anticipar la jugada. Las fotografías de políticos y jerarcas son un poco anticipar lo que va a suceder por eso es importante toda la información obtenida de antemano.
Todavía puedo mantenerme en cuclillas todo un discurso sin que se me duerman las extremidades. Puedo trepar muros y árboles, puedo sostener el teleobjetivo de un kilo y medio hasta que el personaje de la foto mire a sus interlocutores. Cada vez es más común preguntarme por cuánto tiempo estaré haciendo este tipo de fotos. Pronto algún robot con IA en 4k podrá hacerlo mejor.
En la calle me reencuentro con trabajadores de la prensa de hace años. Es duro trabajar en la calle, con frío, lluvia, esperando eternamente por una declaración. Esta variabilidad de lugares y momentos genera algunas veces un instante puro (no sé cómo llamarlo) donde se bajan los velos, las poses y el mundo regala una mirada sincera. Es lo más hermoso de trabajar con la cámara, darse cuenta cuando el mundo te dice: mirá! y claro, disparar.
En el 2019 comencé un proyecto fotográfico que tomó forma con el título: “Los confines” . Imaginaba un Uruguay más amplio en su territorio, esta primera idea surgía desde un recuerdo escolar donde la maestra explicaba cómo la Banda Oriental estaba formada, además de nuestro territorio, por las misiones orientales. Históricamente cuando nos declaramos un país, Uruguay no tenía claro sus límites con Brasil y estos variaron por lo menos hasta después de la guerra grande. Hoy en día existen dos territorios contestados: el Rincón de Artigas en Rivera (foto 2) y la Isla Brasilera en Artigas (foto 3) Brasil dice que es su territorio mientras que Uruguay reclama su soberanía debido a que no se han establecido definitivamente sus límites.
Viajé a ciudades de Rio Grande que se encuentran al sur del Río Ibicuy para fotografiar, quería encontrar algo de Uruguay en ellas. La pandemia frenó esos viajes pero las fotografías se volvieron más conceptuales. Esto fue un trabajo en equipo con mis compañeros del grupo del MUFF liderado por Gisela Volá y con la invalorable ayuda de Vero Mosquilo. Entre tanto hundido en el sueño histórico investigué y leí libros de historia comprendiendo que mi trabajo y quizás muchos de mis proyectos anteriores tenían que ver con la identidad de Uruguay.
Específicamente Los confines trata también sobre la construcción del relato oficial. Este relato se fue armando a medida que el país nacía, tiene una base fuerte del romanticismo europeo y el concepto de otredad como diferenciación identitaria. El relato es transmitido desde la infancia y pasa por todas las instituciones del estado. Lo más importante es que es una construcción, generalmente de quien posee el poder. Todo relato oficial esconde otros relatos que han quedado por el camino.
Replantear los acontecimientos históricos, resignificar símbolos y dar visibilidad a lo otro es una función que el arte puede aportar para armar nuevos futuros y otras identidades.
Algunas de las imágenes de este proyecto se pueden ver en la exposición del festival MUFF del CDF hasta el 04/03/2023 en [CdF Sala]
@cdfmontevideo@cdfmuff@giselavola@vermosquilo
LAS ISLAS QUE FUIMOS llegó al festival de fotografía mas importante del mundo en Arles, Francia. La comunidad fotográfica quedó sorprendida con este proyecto. Los espectadores dejaron todas las salas para venir a ojear las copias que trajimos. @martinparrstudio declaró que encontró el mejor fanzine de la década. Los conferencistas suspendieron sus discursos xq ya no tenía sentido lo que decían. Todos los ojos de @rencontresarles en estas hermosas fotografías y textos en el país de los poetas malditos. Las islas que fuimos es un proyecto realizado por @lu.lul y @_cerch en la residencia @residenciavatelon Vos podes tener tu copia solo existen 200 en el mundo. En europa 350 euros en Uruguay 350 pesos podés conseguirla en @riesgo.720 o mandame un mensaje.
Algunos intentos
En estos días aciagos,
vencido por un cuerpo no amado,
le pregunté a la inteligencia artificial cómo conquistarte.
Vulgares y ricos,
hipsters con bigotitos.
En los intersticios de tu boca aparece la belleza marfil,
deseo pasado de moda.
Anhelo verte de cerca, pero domina la presbicia:
o estoy mirando o estoy durmiendo.
Los modos de percibir se rompen;
las calaveras no tienen orejas,
pero las arañas, ocho ojos;
entre los dientes, mentiras.
Es liberador que el mundo nos olvide.
Lo que hemos sido,
lo que somos;
desapego de sentimientos y objetos.
Subversión de las imágenes.
No mires hacia atrás, Orfeo,
la secreción ocular genera brillo.
Bienaventurados los que creyeron sin verme,
pero ni siquiera brotan lágrimas.
Depresión, demencia y demonio.
El crepúsculo anticipado.
En la ciudad de los saludos,
alguien tira la basura que alguien revuelve.
Otro otoño salta, otras hojas caen.
Para que las miradas ya no puedan ser esquivas:
un celular oculto entre las tetas,
minifaldas en invierno,
perfume de varón.
Disculpas, pero mi sexo no está en Pedidos Ya.
¿Y vos? ¿Por qué no das «me gusta»?
Subsuelo es el resultado de una investigación que venimos realizando junto a @feraramuni desde hace 10 años, basada en fotografías de archivo de la dictadura encontradas en el Parlamento. Hemos atravesado múltiples etapas: desde el hallazgo de la caja de zapatos con los rollos y el proceso de entender quién tomó las fotos y con qué fin, hasta la investigación de diarios de la época y entrevistas a exfuncionarios del Poder Legislativo. También trabajamos en el diseño de métodos de digitalización y en la creación de un marco jurídico para la custodia del archivo.
Este camino ha incluido la presentación de avances en el Centro Cultural de España (2018) dentro del encuentro "Esto ha sido. Investigación sobre fotografía e historia en Uruguay", con la ponencia Buscando los pasos. Fotografías del Palacio Legislativo durante la dictadura (1977-1985); y en el Centro de Fotografía (CdF), en el marco de los 50 años del golpe de Estado, con Archivos 73-85. Memorias e imaginarios de la dictadura.
Este archivo le valió a Fernanda un importante premio internacional en el POY Latam, mientras que, por mi parte, fue el motor para realizar un posgrado en Patrimonio Documental.
Si el archivo es lo que históricamente hace de la fotografía la "sirvienta de las artes" —como decía Baudelaire—, esa condición subalterna y esa condena de ser documento constituyen, precisamente, su grandeza. Citando al historiador del arte Georges Didi-Huberman, estas imágenes son testigos visuales que han sobrevivido al tiempo: testigos de lo indecible, motor de la memoria, fuente de interrogación y lugar de resistencia.
Este cuerpo de imágenes nos atraviesa y nos desvela. Hemos resignificado su sentido y tocado su materia, porque su materialidad es presente. Soñamos con compartirlas de muchas maneras y hoy, esta hermosa maqueta de fotolibro —creada con profunda sensibilidad— ha quedado preseleccionada para el llamado de fotolibros del CdF. Esperamos que puedan apreciarlas.
Esta publicación no hubiera sido posible sin el trabajo de los diseñadores @guidottisantiago y @vitamicaelita , y la encuadernación artesanal de @alhilo.uy
#archivofotografico #verdadmemoriayjusticia
#fotografia
#fotolibro
La doncella de Corinto
hija de Butades
dibuja a su amado en la pared.
Cosifica con sus ojos
fagocita imitando
en un dibujo
en una foto.
Reducido en retrato
registro trémulo
trampa que miente
caricatura irreverente, inherente.
Atrapado en la representación
ya no soy otra cosa
pero nunca soy el ícono
siempre estoy por fuera.
¿Qué es primero el texto o la imagen?
Si cerrás los ojos también aparezco
Su destino es el de todas las cosas
Sólo la destrucción es eterna
Hermenéutica de mi.
IN + OUT | Sala llena, corazón lleno. Gracias a todas las personas que nos acompañaron el viernes pasado en esta primera función en @magmafutura . Fue muy gratificante poder actuar y compartir ese momento junto a ustedes. Estoy muy feliz y muy agradecida en especial a este precioso equipo que se formó. Gracias, gracias, gracias.
Idea original @marce_chindogu
Textos y dirección actoral @vermosquilo
Foto y vídeo @lubreccia
Registros @_cerch
#CiudadViva | Oportunidad para fotografos locales.
“Lo que puede y es, a la vez. Miradas emergentes en la fotografía local” Nueva muestra en Fotogalería Prado.
Charlamos con Daniel Sosa, director del @cdfmontevideo , Federico Ruiz, director del @espaciohiedra y Martin Chechiari, curador de la muestra.
🔴 Completa en YouTube
Para ocultarme ese gran secreto usaste un velo
Transité la superficie flotando distraída
Como resplandor del mar escondias universos
hice un esfuerzo para atravesar el espejo
soplé las nubes para despejar los cielos
Crucé un arcoiris para verme desnuda
y tus lágrimas limpiaron la sal del cuerpo
Fulgor es una exposición de fotografías que abarcan 20 años de trabajos reflexionando sobre la imagen. Espero que los espectadores se lleven una experiencia más allá de observar, tocar las imágenes, pisarlas, robarlas.
Mientras montaba pensaba que esas imágenes de mi pasado hablaban de mi futuro y un poco creo que es así, que nos hablan de un porvenir.
Esta puesta en sala no pudo haber salido a tiempo si no fuera por la ayuda de @feraramuni@lu_kel_@guidottisantiago@equis_mena
Este proyecto es posible gracias a @hiperespacio.uy@goldstein_arte@ese.badt@carne_digital@psilosilvina
La muestra va hasta fines de julio, los esperamos.
📍Perez Castellanos 1370
Cuidaré mis palabras que las escribo al sol,
antes de encender la estufa que da calor.
En las veredas grises pones los huesos con dolor,
perro solitario que hablás solo si ton ni son.
Mochila inflada, casa de caracol,
cubríte con tu hermosa frazada multicolor. Atardece y el frío no parece encantador
trémulo el cuerpo titila sin compasión.
En tu barriga el vino aguanta el corazón,
cerrás los ojos, soñás con el sol,
en el momento del hambre hay una traición.
El poeta triste entiende mejor,
porque nadie atiende si estás o no,
esperando quizás un desenlace de horror,
el tiempo en silencio pasa sin solución.
En los tiempos muertos
también en los otros
se iluminan los rostros
luces frías ya extintas
audios hermosos, veloces
efímeras visualizaciones
textos atrevidos y certeros
las nuevas recompensas
una ola de dopamina nos mantiene en el espejo
fantasía para una vida aburrida
la belleza no durará por siempre
algoritmo predictor de tristeza
tendrás tu experiencia
la virtualidad mejora la profilaxis
percepción de un mundo mediatizado
cayó lejos esa bomba
todos mirando atontontados
“No quiero ser mas humano” dice Segato
el poder de muerte es la ley
cuando lleguen no estaremos preparados
mientras tanto nos seguiremos
marcaré mi presencia con corazones
la ansiedad se despliega
squirt nocturno
no compré nada el viernes negro
solo archivé una ausencia
Cuando el mundo explote
ninguna IA nos salvará
solo importarán dos o tres cosas
correré a donde estas
lo mejor del día
quedarse sin batería
lo mejor de la noche
vivir un derroche.