Sao Paulo es una ciudad exuberante, de extremos absolutos. Selva y rascacielos, miseria absoluta y riqueza desmedida . Una megalópolis brutalista, salvaje y retrofuturista, donde cada medianera es un mural y cada sonido es música, incluso en las indicaciones del subte, dónde el diseño, la arquitectura, el urbanismo, el paisajismo son protagonistas absolutos.
El SESC Pompeia es un lugar increíble, creo que mi favorita en este hermoso viaje. En Brasil el SESC (Serviço Social do Comércio) es una institución privada sin fines de lucro, que cree que el arte, la recreación, el deporte son vitales para una sociedad sana. Es financiado por empresarios y ofrece cultura, educación, salud, ocio y deporte, gratis.
Lina Bo Bardi diseñó el de Pompeia, transformado un antiguo polo industrial en teatro, biblioteca, restaurante, sala de exposiciones, consultorios, talleres, cafetería, espacios frescos en verano y calentitos en invierno para compartir. Un vibrante centro de encuentro social.
A la estructura fabril impecablemente reciclada, le sumó dos volúmenes de hormigón, uno de cuatro pisos de doble altura con pileta y canchas deportivas, y otro de 11 plantas con salas de ensayo y oficinas administrativas, unidos por puentes. Hay duchas inspiradas en las cascadas de la selva, chimenea, bebederos. Los pisos, las paredes, las protecciones, los caños, los colores, cada detalle, tiene una raíz y una razón de ser y estar. Legados ancestrales, reconocimiento, símbolos La comida es deliciosa y muy accesible. Una verdadera ciudad ideal que propicia el diálogo, el acceso, democratiza, hace bien.
4 months ago