Parte de la decisión de venirme a Londres por unos meses este año fue, además de explorar, poder hacer algo físico con mi trabajo.
Nunca había visto mi obra materializada. Y me di cuenta de que muchas veces me había pasado algo curioso: veía el trabajo de alguien por Instagram y no me llamaba tanto la atención, pero cuando lo veía en físico, me encantaba. Entonces entendí que nunca le había dado esa oportunidad real a mi propio trabajo.
Busqué a alguien con quien pudiera construir eso desde otro lugar, y apareció
@colourpencils , una diseñadora de India que también vive en Londres que me recomendó
@nicoviglietti por reels (lo mucho que pueden servir las redes sociales, eh). A pesar de venir de países tan distintos, hablamos el mismo idioma visual, y sentí que ella iba a llevar mis fotos a otro nivel.
Elegimos un papel mate de 240 gramos (creo jeje) porque quería que los colores respiren, que se sienta la textura, la calidad, algo que dé ganas de tocar. Quería que el zine se vea pop, consumista, inspirado en un supermercado y sus productos, con esa mezcla de ironía y deseo que siempre me atrae.
Dato curioso: hice otro zine con las chicas de Omelette, que acompaña a este y está más centrado en el proceso que en las imágenes. Por eso decidí sumar este segundo, más visual, más directo.
Y bueno, a partir de ahí empezamos a crear este zine que amo.
Lo mando a productoras y agencias sin ninguna certeza de nada. Me da un poco de miedo, no voy a mentir pero también algo de emoción esa mezcla rara entre no tengo idea de qué va a pasar e igual lo hago.
Supongo que la incertidumbre también se imprime.
Btw la de la primera foto es mi hermana 🪲