Nos encontramos con un conjunto de fotografías japonesas en blanco y negro.
Lo que no sabíamos era la historia detrás.
Al revisarlas con calma, empezaron a aparecer pequeñas pistas: inscripciones en japonés en algunos reversos, fechas que remiten a la era Shōwa y, en al menos una de ellas, un nombre. Posiblemente Eishirō, acompañado de una edad.
Por el tipo de retratos, los uniformes y la convivencia entre vestimenta tradicional y occidental, el conjunto parece situarse en Japón entre finales de los años 20 y la década de 1940, en un momento de transformación social acelerada.
Poco a poco, empezó a repetirse un mismo rostro. Un chico que aparece en distintas etapas de su vida, cambiando de ropa, de postura, de forma de presentarse.
Entre uniforme, traje o kimono, se intuye una identidad en construcción, atravesada por ese contexto de cambio.
A su alrededor, otras imágenes amplían la escena: familia, exteriores, momentos que se escapan del estudio y que hacen el archivo más difícil de cerrar del todo.
En el lab se pueden ver más imágenes y seguir tirando del hilo de esta familia todavía enigmática. Por si os apetece venir a verlo 🤍
Gracias a todos los que vinisteis el viernes pasado. Súper agradecidos con la acogida y el cariño. Gracias a @ganasdevicio y @riverareposada por la confianza. A nuestros amigos @carlaetstik por el trabajazo. A nuestro inmejorable dj @alejandro_druso .Y a @santidehita por acompañarnos en un día tan especial.
Os esperamos a todos en el laboratorio 🤍🤍