Lo que empezó como un tratamiento terminó convirtiéndose en una de las experiencias más emocionales y valientes de mi vida.
Esta aventura me dejó hormonas, emociones intensas y algún que otro día difícil.
Pero también me dejó algo mucho más importante: una versión de mí más valiente.
Tengo baja reserva ovárica y después de todo el proceso, finalmente fue uno.
Y aunque el número pueda parecer pequeño, para mí significa muchísimo.
También aprendí a hacer algo que jamás imaginé: autopincharme, a respirar hondo cuando tenía miedo y a confiar en mí incluso en los días más sensibles.
Supongo que hay procesos que, además de cambiarnos por dentro, también nos enseñan lo fuertes que podemos llegar a ser.
Gracias a todas las personas que me sostuvieron durante este camino 🤍🦋 Gracias mi maravilloso
@israelos5
A la ciencia, por darnos la oportunidad de elegir, de preservar, de decidir sobre nuestro futuro y nuestros tiempos.
Y a todas las mujeres que estén pasando por algo parecido —o incluso más duro—: no estáis solas.
Somos muchísimo más fuertes e increíbles de lo que creemos.
Mucho ánimo 🫀🫶🏽🧚🏽♀️✨