Aunque nos colaron en una fiesta cool azares de la vida, por un día, no éramos infiltradas. Una estrenaba bailarinas y es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, la otra sacaba el plateado de Carnaval y periodista con ideas creativas. Nos pusimos de queso hasta arriba. Gracias Itzi y Cristina @forbes@clubdecreatividad_cdec
“La música conecta directamente con lo que sentimos. No necesita explicación previa. No necesita traducción. Es una vibración que viaja por el aire…algo físico, real, que está ahí. Pero la música no existe del todo hasta que alguien la encuentra. Hasta que alguien la escucha con todo su cuerpo, con toda su atención. Y en ese momento…
deja de ser solo sonido y se convierte en algo vivo, en algo químico, en algo que nos atraviesa. Por eso la música es universal. Porque no pertenece a nadie…
y a la vez puede pertenecer a todos”. Zorionak @musikanaiz.donostia por esos 15 años de física, química y emoción #aniversario
Sí. Se le puede sacar ritmo y cadencia a una resonancia magnética #music #concept #colortheory. (Las que probaron y no se durmieron sabéis de lo que hablo) #despegue
La crónica. Sin carroza de carnaval, pero con recorrido definido por la ciudad y el show montado. En el Ciaboga nos esperan de un año a otro y en la Bodeguilla de Easo arrancamos siempre. Día terapéutico de risas en directo y luego en diferido. Material clasificado para un documental. Creo que defendimos bien el papel de los excéntricos B52 entre chupitos y solos de piano. Por cierto, Kate Pierson fue quien cantó Candy con un Iggy Pop que a ratos se hacía hasta presente. Ya pensando en la siguiente aunque me tengo que desintoxicar de Vinted! #B52 #music #bnwstreetphotography #cityexploration
Allá vamos con nuestro tributo a The B-52’s. Se formaron en octubre de 1976 tras una noche de farra en un restaurante chino de Athens (Georgia, EEUU). Su nombre se inspiró en los famosos aviones del mismo nombre, pero sobre todo por los peinados exagerados que llevaban dos de sus componentes Kate Pierson y Cindy Wilson. Precursores de la representación queer en la música pop. Como escribe Frank Blumetti “eran punks de los años 70 moldeados no con las jeringas, la violencia y el cuero negro de la ciudad de Nueva York, sino con los desechos cursis que podían encontrarse en las tiendas de segunda mano y las ventas de garaje de su casa: ropa brillante, pianitos de juguete, números viejos de la revista Vogue, pelucas altas y vinilos desechados. Canalizaron en su música bandas sonoras de espías, exotismo, surf music, bailes locos pasados de moda y por supuesto garage rock – todas cosas que estaban juntando polvo en la repisa de la cultura pop para cuando sacaron su LP debut homónimo de 1979”. Excéntricos y divertidos!!!!