Siempre tuve dos destinos en la cabeza: Japón y Nepal.
¿Por qué? No lo sé. Igual que no sé por qué a
@nowness no le gustó mi vídeo. Quizás porque es “otro vídeo más” de alguien que se fue en busca de algo y volvió con lo de siempre.
Elegí Nepal. Pensé que era el lugar perfecto para perderme solo, entre montañas y gente, para encontrar eso que ni yo mismo sabía qué era. Solo sabía que era el momento.
Una vez allí, acojonado por la distancia y cagándome en mi estampa por haber llevado una cámara de 16mm y todas las lentes —+10 kilos de mochila—, me pregunté por qué hacía esto. Por qué necesito llevar siempre algo con lo que capturar el mundo que me rodea. ¿No tenía bastante con querer encontrar algo a 5.500 metros de altura?
Volví con este vídeo, con un montón de cosas bonitas en el bolsillo y la misma duda de siempre: por qué siento esa necesidad de capturarlo todo. Y no me refiero solo a los viajes, donde todo parece más exótico, sino también al día a día. Con la diferencia de peso evidente entre una point and shoot de 35mm, un iPhone y una Krasnogorsk K3.
El otro día enseñé el vídeo a un viejo amigo. Al terminar, respondió a la pregunta. No sé si tenía razón, pero él estaba seguro.
Aun que el video arroje algo de luz, yo sigo buscándola.
Aunque quizás no quiera encontrarla, por miedo a dejar de hacerlo.
De lo que sí tengo la certeza es de que vivo rodeado de gente con un talento sobrenatural.
Mi
@juanchomarques ha escrito esta maravilla de texto, y eso que cuando me preguntó sobre el viaje para inspirarse yo solo fui capaz de balbucearle, malamente, algunos de los 5.000 pensamientos que traje. Es, sin dudar, el mejor escritor que conozco.
Mi
@marina.saiz , de pronto, se desmarcó con esa voz y esa capacidad de transmitir que te pone los pelos de punta… qué puta locura de tía.
Y mi
@joseplaza___ , que directamente es el artífice de que alguno de vosotros consiga viajar durante 1 minuto y 40 segundos a Nepal, pone luz con el sonido —y mira que eso es difícil.
Y a ti, que estás al otro lado, gracias por dedicarme este ratito en tiempos de lo exprés.