Hace unos días, finalmente, la familia tipográfica NoMo Sans salió al mundo.
Lanzar una nueva fuente siempre me emociona. Es más bien la ansiedad o nervios de poder culminar algo en lo que invertiste muchísimo tiempo. Algo que dejaste, volviste, sobre lo cual cambiaste la mirada, retrocediste, y avanzaste. Todo eso en un ida y vuelta que parece infinito… hasta que un día ahí estaba, la luz al final del túnel.
Sí, todo eso puede aplicar a cualquier proceso creativo, pero esa cosa elástica en el tiempo, esa sensación de nunca acabar, es algo particular que encuentro en cada proyecto tipográfico, y que a la vez lo hace especial. Parece gracioso, pero por momentos hasta se siente épico, aunque publicar una fuente sea algo que no le importe importe en absoluto a la inmensa mayoría. Es esa sensación de darle existencia a una manifestación artística (?), y ver qué reacciones despierta en otras personas.
Algo completamente intangible, una pieza de software, pero ahí está. En ebullición, pero breve.
La NoMo Sans es una familia que nace allá por el 2018, como una acotada custom font para un bloque televisivo, y que hoy, llevada a extremos de proporción que no habíamos pensando en su inicio, toma una forma enormemente extrovertida.
En todo ese recorrido, en
@yaniguille fuimos devolviéndole la vida al proyecto, y ya hacia la recta final,
@amparoguindon ayudó a definir aspectos a nivel sistema que terminaron de darle la personalidad que hoy puede verse.
Para cerrar, el gran
@ayer_be nos ayudó, junto a
@edu.mott , a crear un increíble universo visual animado. ¡Un lujazo!
Y por último, nuestra fundidora tipográfica del corazón
@sudtipos , tomó el proyecto, arregló algunas cositas técnicas, y la hizo parte de su catálogo.
NoMo Sans. Una simple familia tipográfica, una pequeña herramienta para diseñadores, tal vez una expresión artística.
Sin dudas, un pedazo de nosotros, hecho letra.