Agradecido con Dios… porque hay días que te cambian la vida, y este fue uno de ellos. 🙏🏽
Mi primer Atanasio… pero no desde la grada, no como espectador… sino con una cámara en la mano, siendo parte de algo tan grande, grabando y documentando cada momento. Un sueño que por mucho tiempo sentí imposible, algo que veía tan lejos que a veces ni siquiera me atrevía a imaginarlo completo.
Y lo más real de todo… es que muchas veces lloré en medio del show.
Lloré recordando al pelado que empezó con este sueño sin saber cómo lo iba a lograr, sin contactos, sin oportunidades claras, solo con una fe terca y unas ganas inmensas de salir adelante. Recordé cada proceso, cada puerta cerrada, cada momento en el que dudé… pero aun así nunca solté esto.
Y ahí estaba… en ese estadio, con miles de personas, con la energía arriba, con la cámara en la mano… viviendo eso que tantas veces soñé en silencio.
Sentí orgullo, sentí paz, sentí que todo, absolutamente todo, había valido la pena.
Ese día entendí que los sueños sí se cumplen… pero no es magia. Es fe, es disciplina, es levantarse mil veces cuando la vida te tumba, es seguir incluso cuando nadie está viendo el proceso.
Gracias a Dios por regalarme uno de los mejores días de mi vida, por permitirme sentir esto tan real, tan mío.
Gracias a
@dypacompany por confiar en mi trabajo y abrirme esa puerta que marcó un antes y un después.
Esto no fue solo un show… fue un recordatorio de hasta dónde puedo llegar.
Y esto… me lo llevo para siempre en el corazón. 🖤🎥