Los días se alargan y tenemos más ganas de salir. Estamos deseando volver a hacer picnics, barbacoas, aperitivos al aire libre que se alargan hasta tarde… o simplemente estar por ahí sin hacer nada.
Si a ti también te está volviendo esa ganas de hacer algo nuevo (no necesariamente al aire libre), con WeMeet puedes encontrar eventos y conocer gente nueva en tu ciudad.
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En Kazajistán hay una montaña que los locales llaman "Tiramisu".
Se llama Bokty y el apodo no es casualidad: las capas de roca blanca, amarilla y roja que la cubren recuerdan muchísimo al famoso postre italiano. Solo que aquí en lugar de mascarpone hay hierro, y en lugar de cacao hay 40 millones de años de erosión.
Si crees que ya lo has visto todo, espera al atardecer. Sus colores cambian totalmente según la luz: al amanecer son pastel, al atardecer se vuelven rojo fuego. Quien va por la mañana y quien va por la tarde ve dos montañas completamente distintas.
¿Lo más loco? Bokty está en medio de una llanura de sal plana como una mesa, convirtiéndose en la absoluta protagonista del paisaje.
Tan icónica que le han puesto la cara en el billete de 1.000 tenge.
¿Vosotros ya sabíais que existía?👇
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📹️ @stefanoarossa
#Kazajistán #Bokty #montaña #tiramisu
Seamos sinceros: nadie ha reservado nunca un vuelo pensando “sí, voy allí por la biblioteca”.
Y aun así, hay lugares en el mundo donde la biblioteca es justo la razón por la que merece la pena viajar. Lo que pocos saben es que algunas de estas bibliotecas esconden detalles bastante curiosos: estanterías llenas de libros que no se pueden tocar, salas diseñadas con techos altísimos para mantener lejos la humedad y libros que han sobrevivido a incendios y guerras por pura suerte.
Nosotros, sinceramente, solo querríamos fingir que buscamos un libro para quedarnos dentro el mayor tiempo posible.
Y tú, ¿alguna vez has cambiado tu itinerario solo para visitar una?
#librerías #bonitas #mundo
La Plank Walk en el Monte Hua, en China, es uno de los senderos con más adrenalina del mundo. Se camina por una pasarela de apenas 30 centímetros de ancho, suspendida a cientos de metros de altura.
Cuando llegáis al final, adivinad: hay que volver por el mismo camino, cruzándose con quien viene del otro lado. Más que un paseo, es un deporte extremo.
📹️ @okdeal_travel_china
#plank #walk #china #weroad
Quien se ha subido al menos una vez sabe que ir a toda velocidad en un tuktuk es uno de esos momentos del viaje que no se olvidan. Y para hacerlo aún más icónico, existe una historia de 200 años detrás.
Porque el tuktuk no siempre fue lo que conocemos hoy. Antes era solo un vehículo de tracción, empujado a mano, luego llegaron las ruedas y al final el motor, y así cruzó medio mundo hasta convertirse en el símbolo indiscutible de las calles caóticas de Bangkok, Colombo y Nueva Delhi.
Luego está el tema del nombre: en tailandés se llamaba samlor khruang, pero los turistas extranjeros no conseguían pronunciarlo y empezaron a llamarlo como el sonido de su motor, tuk-tuk.
¿Os habéis subido alguna vez a uno? Contadnos dónde en los comentarios 👇
#historia #tuktuk #weroad
Mientras a nosotros nos cuesta hacer 10.000 pasos al día, en el Death Valley, en California, existen las "sailing stones". Estas rocas se mueven solas, de verdad. Dejando huellas de hasta cientos de metros en el fondo de un lago seco llamado Racetrack Playa.
Durante décadas nadie entendió cómo lo conseguían, hasta 2013, cuando dos primos geólogos decidieron instalar encima sensores GPS y cámaras time-lapse.
Lo que descubrieron es sorprendente: cuando las temperaturas bajan de cero grados, se forma una capa finísima de hielo y cuando el sol empieza a derretirla, el viento hace deslizar las rocas sobre el barro húmedo. Resultado: huellas larguísimas que hacen parecer que las rocas caminan.
¿Sabíais que existe este lugar? 👇
📹️ @solgaard.photos
#racetrack #playa #sailing #rocks
¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo solo porque te apetecía?
De pequeños los hobbies estaban por todas partes: pintábamos, tocábamos un instrumento, coleccionábamos piedras, leíamos durante horas sin sentirnos culpables. Nadie se preguntaba para qué servía. Servía y punto, porque te hacía sentir bien.
En algún momento, algo cambió. El tiempo libre dejó de ser libre y todo lo que no produce ni optimiza nada se ha vuelto, inexplicablemente, difícil de justificar. Se llama "productive leisure": la idea de que incluso el descanso tiene que tener un propósito medible.
La paradoja es que cuanto más optimizamos el tiempo, menos lo vivimos de verdad. Y esos hobbies que dejamos de lado eran justamente el espacio donde sí lo conseguíamos.
La buena noticia es que, aunque no podamos volver a tener 10 años, todavía podemos decidir que hay cosas que merecen el tiempo que les dedicamos, aunque no lleven a ninguna parte.
#hobby #productive #leisure #wemeet