Madres enfrentadas a sus hijos, hijos que desafían a sus padres, escritores en conflicto con las instituciones o individuos en crisis se dan cita en unos relatos en los que no hay ni redención ni consuelo.
En este desfile de cuerpos rotos, infancias difíciles, amores dolorosos y actos sin castigo, Angélica Liddell traspasa los límites del lenguaje y la moral para construir un retrato feroz de lo humano.
«Sobre el papel, lo escrito por Angélica Liddell puede paladearse. Hay oportunidad de diálogo, entre sus ideas y las del lector. Hay tiempo para calcular la velocidad del mordisco, de la bofetada. Hay distancia para pensar en abrazar al bufón o insistir en despreciarle.» Elisa McCausland
«En un mundo donde lo más cómodo es mirar para otro lado, esta autora nos fuerza a contemplar los aspectos más putrefactos de la sociedad. Es como si nos agarrara la cabeza y nos obligara a presenciar un acto brutal en directo, consiguiendo que nos replanteemos los paradigmas y las incoherencias latentes en nuestro día a día.» Juan Domingo Aguilar
«Angélica Liddell escribe con los nervios, con el asco, con la fiebre de los que están fuera de sitio por voluntad y por destino.» Antonio Lucas, El Mundo
Fotografía de cubierta de Borja Ruiz.
En librerías a partir del 24 de septiembre.