un verano al borde del mundo
reflexiones del mar sobre cómo hacer de un agujero en la tierra un hogar, arrimar algo de belleza al tiempo que parece cada día más hueco e intentar reconciliar al amor y la posibilidad
un enfado eterno por el deseo y la libertad, empatados con la realidad, lo condicional, y el verdadero motivo de por qué tiene valor vivir
supongo que ha llegado un punto, o que llega un momento en la línea temporal en el que el hogar, la familia, el calor y los abrazos empiezan a tener un lugar en el mundo del que no puedes escapar
la empatía y el amor de ver a un crío disfrutar de la mínima necesidad por la mínima información, el borde del mundo que supongo que es ese
el viaje en el que silvia y yo nos casamos, y tuvimos la luna de miel
un making of de cómo se gestó hasta el velo en un hogar en mitad de tenerife, y un regalo de cómo silvia pensó que la gomera eran una pandilla de nubes muy extrañas
en general, un resumen de lo que siento cuando estoy con silvia lejos de muchas cosas y cerca de nosotras
un matrimonio desligado de lo que mucha gente piensa que es el compromiso y la fidelidad, pero siempre de la mano y sin valorar el divorcio
en el sitio más mágico y bonito que conocemos de momento, igual en un tiempo nos casamos en sidney o en mayotte… tenemos tiempo
te quiero silvia 🩵🍭
aún con muchos meses vista es difícil asimilar las semanas que pasamos allí
nos bañamos en una gelatina que era el punto más profundo del atlántico, y después nos lo llevamos de recuerdo para siempre
fue bonito encontrarse y encontrarnos, darse la mano con silvia, y entonces tener un camino seguro, daba igual donde fuéramos que siempre había un sitio en el que quedarse
de todos esos días me llevé que todo es muy difícil hasta que deja de serlo, supongo que ese ha sido el patrón para que todo se resolviese muchos meses después. ser nómada de la culpa y separarse de las verdades universales que alguien que no eres tú misma quiere hacerte creer sobre ti, nadie es igual para siempre
así que ahora cuando las cosas no están muy claras, o el sentido del avance flaquea simplemente me acuerdo de que solamente hay que querer ponerlo fácil para que lo sea
los lugares de este año en orden cronológico
cuando tenía dieciséis años me obsesioné durante un tiempo (como me suele pasar con la mayoría de cosas) con un soneto de lope de vega que decía:
ir y quedarse, y con quedar partirse
partir sin alma, e ir con alma ajena,
oír la dulce voz de una sirena,
y no poder del árbol desasirse;
arder como la vela, y consumirse
haciendo torres sobre tierna arena,
caer de un cielo, y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;
y etc, etc dos tercetos más.
un poco cansada de dar mil, y dos mil vueltas sobre mí misma en doce meses, y también sobre ejes ajenos que a veces he sentido como satélites aunque simplemente fueran estrellas fugaces.
pero también ahora entiendo desde un lugar más comprometido y propio lo que significa no estar. inevitablemente se quedan muchas cosas en un camino que no he decidido tomar, hay cosas que mueren, y otras que simplemente desaparecen. un extraño sentimiento de no saber muy bien si hay que quedarse en algún sitio, o uno puede pertenecer a ninguna parte. me quedo con la sensación de no saber nunca hacia donde voy, pero no olvidar el destino anterior.
el duelo entre vivos, recordar lo último que viste para saber a donde quieres mirar.
la verdad es que solo espero que crispetas esté bien por ahí, y que este año no me quede esperando ningún tren ❤️🩹