Ayer vivimos uno de esos encuentros que te dejan un poquito tocada por dentro…
pero para bien.
Fue emocionante, largo pero distendido, profundamente cómodo y divertido.
Hablamos de algo muy poderoso:
de cómo todo ser humano tiene un daimon,
esa singularidad del alma que nos hace únicos.
Y cómo en nuestros nin
@s ese brillo está todavía más vivo, más expuesto…y necesita ser protegido.
Los clásicos —Tom Sawyer, Peter Pan, Caperucita Roja, los hermanos Grimm—
lejos de ser algo antiguo, nos ayudan justo a eso:
a que cada persona descubra su llamada interior,
a volver a ser protagonista de su propia historia,
a confiar en la conquista de uno mismo.
Ayer,
@dianabandini nos quitó el miedo.
El miedo a leer clásicos.
El miedo a no saber hacerlo “bien”.
Y también el miedo a sacar nuestro propio daimon
como madres, y a acompañar el de nuestros hij
@s .
Leyendo historias donde ellos y nosotr
@s nos veamos como los protagonistas.
Gracias, Diana.
Te esperamos muy pronto de vuelta, porque nos hemos quedado con ganas de más.