No me suelo subir a los trends pero este me pegó fuerte 🥹
2016, 10 años atrás, con 18 años me animaba a cantar adelante de otras personas por 1ra vez. Estábamos secas, nos venía bárbaro el mango extra. Mi vieja siempre se dedicó a la música, es una cantante y saxofonista increíble. La admiro desde que me llevaba a sus ensayos, desde antes de saber hablar, medio porque no quedaba otra, entrenamiento al que le debo mi carrera. En estas épocas ella ya era artista callejera pero aún no se le había animado al vagón. Yo recién terminaba la secundaria, quería estudiar psicología, y sabía que amaba cantar, pero todavía no me imaginaba bancándome la exposición de un escenario.
De mamá heredé la bendita maldición de repeler cualquier posibilidad laboral que no tenga que ver con lo que me apasiona.
Un día del 2016, viviendo en Flores a pocas cuadras de la estación Plaza Miserere de la Línea A, le dije “ya fue, vamos a cantar al subte”. No lo pensamos mucho, agarramos el ampli, el mic, el saxo, y salimos. Con el extasis de lo novedoso, con la adrenalina de lo espontáneo, nos lanzamos e improvisamos.
Ese primer día nos llevamos un fiasco enorme, porque a un par de estaciones de la primera vuelta nos paró El Turco, personaje al que terminamos amando, pero que en ese momento con total determinación nos bajó del vagón. Porque claro, había un sistema, había horarios, había prioridades, había reglas. Reglas que aprendimos y seguimos con respeto y cautela los siguientes meses que laburamos juntas tocando en los vagones de la Línea A.
Pasó el tiempo y cada una siguió su curso, aunque compartimos algunos shows en restaurantes, en eventos privados, reuniones con amigos. Nos llamábamos “Dúo Las De Vittorio” (de ahí “Devito”, una reducción artística sugerida por la discográfica Universal Music con la que firmaría contrato unos pocos meses más tarde).
Los caminos continuaron, diversificados, pero siempre compartidos. Es el día de hoy que mamá viene a tocar de invitada a mis fechas, y que viene a ponerle el cuerpo a mi academia de canto
@cantoprofesional cuando lo necesito. Porque si hay alguien que siempre estuvo ahí, desde el día 0 hasta el infinito, fue ella. Te amo
@mariadevittorio