A los 11 años les pedía por favor a mis papás que me lleven al lollapalooza, miraba por youtube la transmisión en vivo y cada vez que en la tele aparecía una nota subía el volumen. Podía estar horas buscando fotos, entrevistas, recortes y contenidos de todos los artistas del line up.
Me llenaba de curiosidad imaginarme cómo podían estar en todos lados, mostrando todo, haciendo que algo tan grande funcione.
Con mucho esfuerzo y mucha pasión, 10 años después puedo decir que pude ser parte del festival más grande de Argentina.
Que increíble y divertido es hacer (y seguir aprendiendo de) lo que uno disfruta.
La suerte es lo que te sobra después de dar el 100 por ciento, y les juro que me siento la persona con más suerte en el mundo.