Y bueno, lo logramos.
No sé ni por dónde empezar porque todavía no puedo poner en palabras todas las emociones que me atraviesan en este momento. Pero todo lo que tengo es agradecer, gracias a cada persona que estuvo ahí a mi lado, acompañándome y dándome ese empujón para seguir adelante, a pesar de mis famosas crisis y lloraditas(eternas). Por estar ahí para simplemente escucharme y opinar de algún diseño, por más que no entendieran nada.
Como no también agradecerle a mi dupla favorita, mi equipo dinamita, porque sin Sofi y Cami no habría llegado a donde estoy hoy, acompañándome hasta altas horas de la madrugada y sufriendo estrés a la par. Ojalá todos consigan tener las facuamigas que me tocaron a mí.
Y sobre todo gracias mamá y papá, que estuvieron en cada paso, al pie de la letra, acompañando a la distancia pero siempre bien cerca, con sus velitas encendidas y cada videollamada que me daban el impulso que necesitaba para seguir y hacer que esos kilómetros no se sintieran nunca. En serio, GRACIAS.
Y ahora si, díganme diseñadora gráfica 😎