LOLLAPALOOZA AR 2026
TYLER, THE CREATOR, DÍA 1
El inflable lo mostraba en cuero y de rojo, igual que en la tapa de su último álbum, DON’T TAP THE GLASS. Pero apenas el californiano se materializó en el escenario del
@lollapaloozaar , su doppelgänger de aire fue derrumbado y retirado del lugar, dejando paso a la magnitud del Tyler real. Guturalismos, gritos catatónicos y menciones a Argentina sin parar, de parte de un performer avasallante que desafía su propia volatilidad, se eleva y le huye al suspenso. El rapero visita todo el escenario moviendo las caderas, disfrutando, cumpliendo todos los requerimientos de un artista completo, cuya efectividad vuelve ciertos elementos, para algunos indispensables como los visuales, apenas accesorios.
Con "Sugar on my Tongue" del nuevo disco, "Who Dat Boy" de Flower Boy o "EARFQUAKE" de IGOR, este predicador-poeta nos reseteó la fe hacia lo extraordinario: Tyler
@feliciathegoat interpreta cada tema con el mismo amor que un asesino serial siente por una escena del crimen libre de huellas. Y todo su identikit artístico aparece: los ojos en blanco, las morisquetas onda revista MAD, la manera en que cada frase calla a quienes menosprecian el valor del rap como potencia lírica. El show fue una tentación del espíritu.
Tyler puede observarse como a un mapa de calor, pero uno donde no hay ni una zona geográfica que respire, templada. Quema por dentro y por fuera, entregado al hechizo del amor post-mortem ("NEW MAGIC WAND") o a la pasión de un beso definitivo ("See You Again"). La llama gravitatoria en que se convirtió el rapero determinó el fin de la primera noche del festival, aunque en frente Peggy Gou empezaba su DJ set. Y al igual que en esos ritos funerarios que culminan encendiendo una pira, Tyler nos ha purificado. No hay nada más bello que ver el mundo arder —así sea este mundo concentrado y ficticio del entretenimiento—.
Texto:
@vaderedrum
Fotos: gentileza de prensa
@lollapaloozaar