Isa y Alejandro.
Un espacio industrial transformado en una atmósfera íntima, profunda y sensorial.
Partimos de una base neutra y construimos capas:
lino, barro, madera y follajes orgánicos con acentos vino y rojo que aportan carácter sin perder sobriedad.
La luz fue protagonista.
Sombras que dibujan el entelado, mesas que resaltan con calidez, contrastes que envuelven el espacio desde la elegancia.
Queríamos que se sintiera acogedor dentro de su estructura industrial.
Con intención.
Con detalle.
Cuando el concepto es claro, cada elemento encuentra su lugar.
Una atmósfera distinta, más profunda, más sensorial.
Credits
@ddooss_____