El viaje an Uruguay empezó mucho antes de este viaje an Uruguay. No sabría decir yo cuándo. Uruguay es un país que conocí primero en los libros: recorrí Tacuarembó con Circe Maia, seguí el hilo entre la casa de Idea Vilariño y la de JC Onetti, miré por la ventana de Mario Levrero durante meses, y -no me escondo- me aprendí los nombres de las plazas con Benedetti. Después llegaron la música, las amigas, el Cabo, los amores. La primera vez que pisé Uruguay le pedí al señor de la aduana que me sellara bonito el pasaporte porque había estado años soñando con llegar allí.
Por eso lo que ha pasado este año entre Uruguay y
@deesonosehabla_podcast ha sido tan precioso y tan especial para mí: durante meses, Uruguay ha sido el país donde más se ha escuchado el podcast fuera (una columna increíble de
@unmaxiguerra en
@delsoluy tuvo mucho mucho que ver). Después,
@flora.flores.iborra y
@brunoscelza_ se juntaron para tramar que yo fuera a
@sonorapodcastuy , el festival que con tantísimo amor organizan en
@ccemontevideo . Un segundo tardé en decir que sí.
Lo que siguió fue algo que no cabe en las fotos, pero da una idea: idas y vueltas a la tele y a la radio para hablar de una pequeñísima historia de Lasarte con compañeras y compañeros al otro lado del mundo -hablar de periodismo, de narraciones, de heridas-, festejar con amigos viejos, charlar con amigas nuevas, convocar fantasmas en el hotel de Cortázar, perderme en Montevideo como si fuera la primera vez; dejar miguitas para la próxima.
Gracias por este regalo. Esto no pretendía ser un post de final de año, pero oye, quizá lo es.