Sin perder mi luz se materializa en una serie de cinco fotolibros que recorren distintas etapas de mi vida.
Cada libro corresponde a un capítulo: desde los primeros recuerdos de ansiedad en la infancia hasta el proceso de autocomprensión en la adultez.
A través de imágenes y textos personales, construyo una narrativa sobre la intensidad emocional, el miedo y la sensación de no encajar.
Los libros nacen de la escritura autobiográfica.
Cada texto se transforma en una escena, y cada escena en una imagen construida desde el autorretrato, la puesta en escena y el uso de elementos simbólicos.
Cada fotolibro funciona como una unidad independiente, pero juntos forman un archivo íntimo:
una memoria fragmentada donde el cuerpo, la emoción y la experiencia se entrelazan.
El proyecto surge de la necesidad de entender qué hacer con todo aquello que se sentía demasiado.
Por eso, más que explicar, estos libros intentan habitar la experiencia desde la imagen, reconstruyendo recuerdos que durante mucho tiempo fueron confusos o difíciles de nombrar.
El formato editorial no es solo un soporte, sino parte de la obra:
los cinco libros se reúnen en un mismo contenedor, construyendo una narrativa continua sobre la fragilidad, la memoria y la reconstrucción.
Sin perder mi luz no es un cierre, es un proceso.
Una forma de volver a mí, de sostener esa luz incluso en medio de la inestabilidad,
y de abrir ese espacio para que otros también puedan reconocerse en esa experiencia.
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Gracias a quienes hicieron posible este proyecto:
@elfaro.imprenta , por la guía, paciencia y apoyo en todo el proceso de impresión.
@tr4nxe , por confiar en la obra y acompañarla con tanta sensibilidad en el diseño editorial y de las portadas.
A mi mamá, por estar presente incluso en lo más íntimo del proceso.
Y a
@pilarfotografa , por impulsarme siempre a crecer y creer en mi trabajo.