Mujer desnuda de pie, con tocado y orejeras.
La cerámica no utilitaria de Chupícuaro presenta dos tipos principales: figuras macizas pequeñas y figuras huecas más grandes, en su mayoría antropomorfas, que coexistieron aunque las macizas son más antiguas. Estas últimas, generalmente femeninas, son planas y modeladas a mano en un solo bloque de barro, con detalles añadidos como ojos, ornamentos y peinado. Carecen de engobe, lo que permite ver directamente la textura del material, y suelen estar decoradas con pigmentos negros, blancos y rojos aplicados tras la cocción. Suelen interpretarse como representaciones ligadas a la fertilidad y al papel doméstico de la mujer, destacando rasgos como el vientre abultado que sugiere embarazo.
Ocelóyotl.
Mezcal espadín infusionado con anís, canela y clavo, licor de elote, café cold brew de Veracruz honey process, jarabe de piloncillo y bitters de chocolate.
Ciudad de México, colonia Roma.
2026.1.143
Figura humana peinada con separación frontal.
La pieza describe una figura masculina de cerámica perteneciente a la cultura Chupícuaro, una sociedad mesoamericana del Occidente de México que se desarrolló aproximadamente entre 600 a.C. y 250 d.C., principalmente en zonas de Guanajuato, Michoacán y Querétaro. La escultura destaca por su gargantilla o “choker”, rasgo característico de la fase temprana de esta cultura, y por su elaborado trabajo en barro mediante modelado y pastillaje, con incisiones y pintura roja sobre engobe claro. La figura presenta una cabeza alargada con adornos, orejeras y peinado detallado, mientras que el cuerpo desnudo se representa de forma esquemática pero eficaz; además, muestra rasgos itifálicos, algo poco común en las representaciones masculinas de Chupícuaro. Estas piezas se han encontrado en contextos funerarios y domésticos, lo que sugiere que cumplían múltiples funciones simbólicas relacionadas con identidad, rituales y jerarquías sociales.
Tascalate Sour.
Tascalate de Chiapas, cacao fermentado, jugo de limón amarillo, jarabe de agave, clara de huevo, mezcal.
Ciudad de México, colonia Roma.
2026.1.141
Figura femenina sedente
pertenece a la tradición de las Tumbas de tiro del Occidente de México, una cultura aún en proceso de estudio que destacó por su gran creatividad escultórica. Esta pieza, una vasija efigie de 36 cm de altura, representa a una mujer sentada con rasgos solemnes y hieráticos que transmiten poder y jerarquía. Elaborada con engobe pulido en tonos rojo, negro y café claro, conserva vestigios de decoración geométrica y presenta detalles minuciosos como perforaciones en ojos, nariz y orejas, así como líneas incisas que simulan dedos y ornamentos. Por su monumentalidad, postura y simbolismo, se interpreta como la representación de una mujer de alto rango, posiblemente una gobernante, lo que evidencia la relevancia femenina en ciertas culturas del Occidente mesoamericano.