Después de un par de días de esta Expo, revisito las imágenes del proceso desde el día uno.
“La panza se contenta con el alma llena”
es una pieza colaborativa que nació desde el intercambio de saberes, el gesto humano de compartir y la necesidad de volver a la mesa como territorio común.
Desde tintes naturales, bordado y cadaveres exquisitos,la pieza se convirtió en un archivo íntimo de intercambios, afectos y experiencias compartidas.
Cada verso nace del intercambio entre manos de mujeres que recolectan, tiñen, cosen y escriben; distintas formas de cuidado y creación habitando en 7 servilletas (que es una de las formas más reduccionistas para llamarla).
Esta pieza me permitió pensar la poesía fuera de la solitud de la página: cómo la palabra puede materializarse, habitar objetos cotidianos y convivir con otras disciplinas hasta convertirse en algo colectivo.
La mesa dejó de ser solamente un espacio físico para convertirse en una extensión del vínculo (de un nuevo vínculo)
Trabajar junto a @tropical_indigo_textile@mayrena_briones , y @entrepuntadas_estudio me recordó que crear en comunidad también es una forma de resistencia frente a un sistema que insiste en aislarnos. Hay algo profundamente humano en detenerse a hacer, cocinar, escribir, teñir y bordar con otros.
Estas servilletas quedaron como evidencia de eso: restos de conversación, de presencia y de vida compartida. ✨
Muchísimas gracias @4diasdediseno y @arteconsult 💫
Me gusta pensar que todos tenemos un lugar el cual si tenemos la suerte de revisitar, tiene en sus paredes, sus bancas, sus tazas, su viento, sus árboles, sus olores, nostalgia de la infancia, retazos de conversaciones, de abuelitos, de juguetes y de juegos, de historias de miedo, del sabor a una chicha recién hecha. Que pasen años y este lugar siga manteniendo ese efecto en mi, que el paso del tiempo, tecnologías, gobiernos, o esas artimañas que llaman avances empujen a que lugares como este se reinventen, o que se tengan que ir de las manos de un abuelo que trabajó para que nietos heredaran y vendieran sin un ápice de vergüenza, o que en supuestos avances que son solo avaricias de la minoría peligrosa que pretenden comprar consciencias con sus maletines corruptos y su propaganda desesperada y patética. estoy agradecida de poder revisitar este lugar tan importante en mi vida, la finquita acacia,con su vibrante oro color verde 🌳