Gracias
Nada, pero nada del mundo se consigue solo. Se terminaron estos años de aciertos, errores, estrés, risas, sustos, llantos y mucho pero mucho trabajo.
Muchas veces me hice la pregunta de por qué tanto esfuerzo puesto en esto. Para qué. Por qué pasar una etapa tan rica e importante como lo es el secundario en la organización.
Nunca me propuse cambiar rotundamente al Colegio; mucho menos al mundo. Obviamente no lo hice y creo que nadie en mucho tiempo lo hará. Al menos eso no fue lo que me llamó inicialmente de la militancia. Hay algo que a mi me rompe la cabeza y si bien esta incógnita que menciono parece imposible ser respondida en un texto, se resuelve sola cuando uno presencia con sus propios ojos la militancia en un colegio secundario. La convicción de traducir la diversión, el amor, el quilombo y la bronca en trabajo, organización y proyectos. Por los pibes, para los pibes, siempre. Desafiando al conformismo y a quienes lo enmascaran.
Espero no ser un viejo insufrible de esos que no sueltan, pero nunca me voy a olvidar de lo que aprendí y no puedo estar más contento por eso. No fue para nada fácil organizar campamentos para más de 500 pibes, jornadas con decenas de oradores fabulosos, movilizaciones de miles de personas, festivales hermosos, ser parte de reformas revolucionarias y un par de cosas más.
Pero lo cierto es que como dije antes, nada en el mundo se consigue solo porque todo lo que hicimos fue gracias a un equipo increíble que luego terminó siendo un gran grupo de amigos los cuales admiro y adoro profundamente. Las cosas que aprendí en cada charla, discusión o reunión fueron más sustanciosas que cualquier clase en estos cinco años.
Gracias a todos los que se sumaron al proyecto en estos años, con quienes comparto camada, que lograron esa hermosa confusión de ser amigos y al mismo tiempo compañeros de gestión.
Gracias hierba por demostrarme que las mejores ideas nacen de abajo. Que siempre tienen que ser por los pibes y para los pibes. Que no necesitamos a ningún muñeco de afuera jugando a ser un dirigente.