“Qué raro sentir algo tan parecido a la misericordia, fuera eso lo que fuera, y más raro aún haberlo encontrado precisamente allí, al final de un camino de casas desvencijadas por un río tóxico. Que, entre un montón de basura rescatada, se acercara más que nunca a lo que siempre había querido ser: una conciencia sentada bajo una bombilla que se pasa los días leyendo, calentito y solo, solo y, sin embargo, cosa rara, todavía hijo de alguien”.
una lista de cosas que me fueron importantes en verano:
- pasar tiempo solo
- pasar tiempo con amig@s
- meterme al mar y usar protector solar
- no tomar cerveza todo el dia: alternar con otros etilios
- comer pescado
- consumir literatura
- estar atento a los radares
- entender que el presente se vuelve pasado muy rapido y que el futuro nunca esta en la direccion en la que miro.
“Y ahora esto... este arrebato. No se parece a nada que haya vivido antes. Le recuerda a una mano al ponerse un guante, a un cordero que se desliza, mojado, de las entrañas de una oveja, a un hacha al rajar un tronco, a una llave que gira en una cerradura engrasada. ¿Cómo es posible, se pregunta, mirando al preceptor a la cara, que una cosa encaje tan bien, con tanta precisión, con esta sensación de acierto?”.
“Supongamos por un momento que surgiera el amor, renace de un montículo de cenizas frías y húmedas, y lo hace con un caudal que sorprende a todos, propios y extraños.
Alguien abrió una compuerta quién sabe dónde, arriba en la montaña, y ahora baja este torrente arrastrando piedras y es-puma. Tengo un vermouth en la mano, de repente, hecho con pomelo y mucho hielo, así que siento las rocas rodando con el torrente. En poco tiempo estamos alternando vivir en la casa de él y en mi casa, ante la euforia incrédula de Yiyi, que nos pregunta a ambos, por separado, si estamos de novios.
Por qué esta parte de mi psique quiere hacerme esto? Porque si quiere pensarlo es porque quiere vivirlo, ¿no? ¿O lo hace como pasatiempo, a mi merced? ¿No tiene presente la curva descendente que nos llevó a este estado de cosas? ¿Acaso no estaba presente cuando esas cosas ocurrían, mi psique? ¿Acaso eso sólo le incumbe al otro hemisferio? ¿De un lado se firman los proyectos y del otro se analizan los fracasos? Es posible, eso explicaría muchas cosas”.
“Nadie es cuidadoso todo el tiempo, así queremos a los que queremos. Así de esta manera es como uno es con los que ama. Muerde muy fuerte y no suelta. Eso me da miedo. Porque a veces soy un perro que muerde y no suelta, y a un perro así pueden pegarle un tiro. Tengo miedo Mel, de que se note que quiero así. Que soy una esponja que se pega a algo o a la que se le pegan, algo que precisa de otras cosas, como un virus, un liquen, un parásito que vive dentro de la baba de un perro. Vos en cambio sos muy suave y nunca más me necesitaste. No necesitás a nadie. Vos sola podés”.