Allá por mayo de 2012, en mi primera clase de teatro, presencié el ensayo de una imitadora. Llevaba una peluca rubia, un vestuario de cuero azul, botas con taco y una presencia magnética. De fondo, sonaba una canción que hasta entonces desconocía, pero que repetía una palabra que me quedó zumbando en la cabeza: Gaga. Volví a casa, me senté frente a la computadora y entré a letras.com a buscar esa canción que me había dejado hipnotizado. Estaba entre las últimas opciones: Judas. La escuché. Busqué el video en YouTube. Y ahí empezó todo.
Desde ese instante, Gaga se convirtió en un faro que guía mi barco, y yo me transformé en uno de sus seguidores: un Little Monster. Año tras año mi admiración crecía. Recortaba notas de diario, colgaba pósters, compraba CDs, perfumes, cualquier objeto con su nombre. Es impresionante cómo puede uno admirar tanto a alguien que ni siquiera sabe de tu existencia… pero eso no importa. Porque ella, sin saberlo, me mostró quién era, me empujó a buscar lo que me apasiona y a ser quien soy hoy.
En noviembre de ese mismo año, Gaga visitó Argentina. Yo era muy pequeño y no pude ir. Desde entonces, ese sueño quedó ahí, latente: verla en vivo.
Trece años después, un 3 de mayo de 2025 en un país vecino tan hermoso como Brasil, ese deseo se volvió realidad. Ese Seba niño escuchó, por primera vez en vivo, la canción que le transformó la vida. Fueron días maravillosos, indescriptibles. Desde llegar a una ciudad inundada de carteles de Gaga hasta presenciar el ensayo general del show. El día del concierto, los nervios eran muchos. Ya no quería verla a través de una pantalla. Quería verla a ella, presente. Esperamos desde las 5 de la mañana. Conocimos historias, compartimos abrazos, luchamos contra el cansancio. Y cuando estábamos a punto de rendirnos, ese Seba pequeño me susurraba: estás a nada de ser inmensamente feliz. Las horas pasaron. Las luces se apagaron. Un breve preludio... y apareció ella: LADY GAGA. No hay mucho más que decir. Las imágenes y los vídeos hablan por sí solos.
Solo me queda agradecer a
@lucianomarambio quien hizo posible este sueño con todo su amor, al universo, a quienes nos apoyaron, y por supuesto a Gaga ❤️