La vida pasa tan rápido…
Aún recuerdo mi primera clase de baile con 7 añitos. Ahí estabas tú, con el pelo cortito, cortito, y una sonrisa que llenaba toda la escuela. La secretaria de la academia predijo que bailaríamos juntos, y en efecto, así fue. A los dos años ya éramos Campeones de España e íbamos rumbo a nuestro primer campeonato del mundo. Quién me diría a mí que, al pestañear, estaría sujetando tu largo vestido de boda para llevarte a la iglesia.
Si mi infancia tuviese nombre, sin duda sería el tuyo,
@maralbelda1 . Nadie en la vida me ha enseñado tanto, ni me conoce tanto como tú.
Once años, las 24 horas del día sin separarnos: bailando, recorriendo medio mundo… Reímos por cada victoria —que fueron tantas que no lograría contarlas con los dedos— y lloramos por cada derrota. Luchamos juntos, aprendimos de la vida juntos, crecimos… Y cuando la vida estaba preparada para “separar” nuestros caminos, llegó
@carles_borrell , en mi relevo, para darte todo el amor y la protección que merecías.
Estoy tan orgulloso de la mujer en la que sabía que te convertirías —y que ahora eres— que se me llenan los ojos de lágrimas solo de mirar atrás en el tiempo.
Cuidaos, respetaos, apoyaos, reíd, llorad juntos y, lo más importante, amaos como bien sabéis hacerlo.
Os quiero muchísimo. El día de vuestra boda se quedará siempre en mi corazón como uno de los días más bonitos de mi vida.
¡QUE VIVAN LOS NOVIOS! 🤍