Si al fin y al cabo estamos condenados a vivir todas las vidas, todas la experiencias, en fin, condenados a la eternidad, ésta en especifico voy a pretenderla un recuerdo.
Nunca estuve satisfecho de primerazo, el primer desdén que tuve conmigo fue un dibujo muy cabezón, se suponía un autorretrato, que resultó en una mesa volteada y como tres personas sujetándome en la guardería. De sangre caliente. El segundo vino con más orgullo, mi hermano mayor llorando porque unos niños lo habían golpeado y mi nata obligación de ir a voltearle la cara a esos niños con mi osito que se llamaba Musito. Obvio se las voltee. Tampoco copiaba en clases, pero respondía todos los exámenes verbalmente y mirando a otro lado porque me parecían más nutridas las nubes que un analfabeta con diploma, de esos hay muchos. Como decía mi nono: hay que leer y entender lo que se lee, porque el que no entiende lo que lee ¿cómo comunica?. Hay mucha gente que lee, pero no entiende lo que lee. Para mi la vida es una lectura diaria, se supone que soy periodista y comunicador, me digo artista por el mero hecho de cuestionar quiénes son ustedes, porque me recuerdan la época cuando trabaja en política y como decía el jefe: la política es de amigos. Ahí les dejo media tesis. En fin, creo que me gusta burlarme de cómo un perro persigue su propia cola, el perro se entenderá así mismo como un gran cazador, para él su acción es perfecta, está bien. Siento que a veces mirando al perro me miro a mí, luego me digo: acórdate de lo que dice tu madre, que a vos toca es agarrarte, atajarte, a mi no me tienen que empujar, mejor tenerme. No soy ventajoso, pero doy ventaja, al fin y al cabo ya casi agarro mi propia cola.
Cansado de acumular sucesos procedo a liberarlos frente a la tentativa del universo de acabarlos, impidiéndome ser un bibliotecario de recuerdos y cosas que pasan.
Me pone triste al fin y al cabo que ninguna de mis guerras entabladas desde niño haya resultado.
Vengo de una tradición de pasado pisado, qué mejor método para el alivio que el olvido.
Ya el tiempo cicatriza.
2. Una carta de gente desconocida. Archivo personal
4. Horizonte en Carrizal. “”
5. Aspas de proyectil tipo granada de fusil / Molinillo. Archivo familiar