“no es lo que ves, es desde dónde los ves” - romi
Este no es un libro técnico.
Es una guía para mirar distinto.
Porque hoy, más que nunca, cualquiera puede hacer fotos… pero no todos saben ver.
Nada es original.
Todo lo que ves, sentís y encuadras viene de alguna parte: una película, una canción, una infancia, una caminata.
Lo hermoso no es evitar la influencia, es usarla para descubrir tu propia manera de ver el mundo.
Este librito es una pausa.
Una excusa para bajarle el volumen a lo técnico y subirle la sensibilidad a tu mirada.
Para que entiendas que la cámara es solo una herramienta, y la foto… la foto sos vos.
— de mi libro
No fue la cámara.
Fue el tiempo.
Durante años hice fotos pensando que tenía que aprender a usar mejor la cámara.
Con el tiempo entendí que no iba por ahí.
Entre imágenes, errores, dudas y silencios, empecé también a escribir.
No para enseñar fotografía, sino para entender qué me pasaba al mirar.
De ahí nació un ensayo.
Es breve, es sencillo,
y habla más de la mirada que de las fotos.
Archivo histórico: fotos mías en un viaje.
Después de años sacándole fotos a Rodri…finalmente tengo evidencia de que yo también fui a Japón.
Autor: @rodriduran94
No suelo hacer fotos horizontales. Nunca me sentí cómoda ahí.
Siempre vuelvo al vertical, a ese gesto casi instintivo de acercarme, de recortar el mundo hasta quedarme solo con lo esencial. El vertical me permite decidir rápido, ser directa, eliminar el ruido. Es una forma de mirar más íntima, más honesta, más mía.
El horizontal, en cambio, me enfrenta a otra cosa. El encuadre se abre, se expande, y con él aparecen decisiones que no siempre sé resolver. Hay más espacio, más información, más posibilidades… pero también más dudas. A veces siento que el foco se me escapa, que hay partes de la imagen que no terminan de tener sentido, como si algo quedara flotando sin encontrar su lugar.
Y lo curioso es que, incluso después de más de 10 años como fotógrafa profesional, este tipo de encuadre todavía me cuesta.
Estas fotos no son mis mejores fotos.
No practico lo horizontal, no es mi lenguaje natural, no es donde me siento segura.
Pero son las pocas que tengo de Japón.
Están hechas con distintos films, en momentos diferentes, sin una intención del todo clara, más desde la intuición que desde el control. Fueron reveladas allí, en ese mismo viaje, lejos de casa, en un contexto donde todo era nuevo y yo también lo era un poco.
Y quizás por eso tienen algo que no puedo repetir a propósito.
Hay incomodidad, sí. Hay errores, decisiones que hoy haría distinto. Pero también hay algo más: una búsqueda real, sin filtros, sin fórmulas. Una forma de mirar que todavía no estaba resuelta, pero que ya estaba intentando decir algo.
A veces las fotos que menos entendemos son las que más nos muestran.
Y estas, aunque no sean las mejores, son parte de ese proceso. De ese momento en el que mirar también era perderse un poco.