Tony Wu, Cang-Tin y el nuevo imperio asiático porteño
Escribí de
@tonywu_cantinachina y de
@cang.tin en
@7canibales . Dos lugares asiáticos en una BsAs que, más allá de grandes excepciones, es reticente a estas gastronomías repletas de picantes, especias y hierbas. Dos lugares que, además, tienen mismos responsables al mando: José Delgado
@josedelol y Thomas Nguyen
@vnasian .
Thomas garantiza el paladar oriental: nació en Vietnam, vivió 25 años en EEUU, 6 en Tailandia, fue DJ y hotelero, estudió cocina, se enamoró y terminó en BsAs. José comenzó haciendo sushi en Venezuela, siguió en Denver, luego Montreal, y en 2015 vino a la Argentina. Juntos, en 2021, abrieron Cang Tin, mezclando cocina vietnamita y tailandesa. “Antes viajamos a Tailandia: queríamos lograr algo auténtico, probando cosas allá, trayendo ingredientes en la valija”, recuerdan.
Cang Tin se convirtió en un éxito, con una cocina rápida y sabrosa, vajilla colorida, barra para 25 personas, vereda jovial. Hay best sellers (dumpling, nem frito, pad thai, pho) e ítems menos vistos: ostras frescas con salsa nam jim jaew, el crispy pork o el pescado estofado en reducción de salsa de pescado y de soja oscura, con pickles de mostaza y arroz.
El gran salto lo dieron con Tony Wu, resonante novedad de 2025. Una cocina china que mezcla tradición con platos de exportación, en una puesta en escena salida de los films de Wong Kar Wai: colores saturados, neones, patos colgando a modo de barrio chino, la pecera iluminada, el rojo omnipresente. La carta apuesta a la intensidad: pimienta blanca y de sichuan a raudales, jengibre, ajo, ajíes, tamarindo, almíbares, salsa de soja y de ostras, aceite de sésamo. El pescado entero es un punto fuerte, lo mismo que los dim sum, los baos de cerdo y el pato laqueado servido a modo mandarín, con delgadas crepes para armar en la mesa.
Hay más: mientras que José Delgado tiene, en paralelo, el pequeño e interesante Yakinilo, ambos planifican una nueva apertura “que plasmará toda esa Asia que recorrimos y nos gusta”.
Sin ortodoxias, con algunas obviedades y otras genialidades, Tony Wu y Cang Tin empujan la nueva cocina asiática porteña.