Y si bajas un cambio y te leo algo…? 🌌
@longsellereducacion
Esta vez abrí Ami, el niño de las estrellas de Enrique Barrios. Y entre las páginas encontré una foto mía de cuando tenía 4 o 5 años, jugando con tierra en la casa de mis abuelos maternos. Estaba ahí, haciendo de separador, sin que yo lo supiera.
No sé cómo llegó ahí ni cuándo. Pero me gustó leer este libro con esa versión mía acompañándome.
Pedro, un nene de diez años, conoce en la playa a Ami, un extraterrestre que le enseña que el Amor es la ley fundamental del universo — no el amor romántico, sino el amor a todo: a la vida, a los otros, al planeta.
Enrique Barrios nació en Chile en 1945 y vivió en más de diez países a lo largo de su vida. Este libro apareció a comienzos de los noventa y se convirtió en un fenómeno editorial que acompañó a generaciones enteras en América Latina. Hay personas que lo leyeron de chicos y ahora se lo están comprando a sus hijos.
Es de esos libros que parecen sencillos y guardan algo adentro. Como las fotos que uno deja en lugares y olvida. 🪐
Porque lo que tengo adentro vale más que el miedo a mostrarlo.
El cuerdenito es de mis amichis de @ateliermaison__
A veces tomar ciertas decisiones de crecimiento no se sienten como avanzar.
Se sienten como si nos estemos despidiendo.
Despidiéndonos de versiones nuestras que están muriendo.
O quizás… versiones que estamos dejando ir o debemos dejarlas ir. Lo sabemos.
Y aunque eso duele, también tiene sentido.
Porque hay lugares internos a los que ya no podemos volver.
Formas de vivirnos, de pensarnos, de sostener, que ya no encajan con nosotros mismos.
Durante mucho tiempo pensé que tenía que encontrar seguridad antes de animarme al cambio.
Como si primero tuviera que tener todas las respuestas, toda la estabilidad, toda la certeza… para recién entonces empezar a vivir la vida que realmente quería.
Pero la verdad es que el movimiento empezó mucho antes de sentirme preparado.
Y creo que eso es lo que más miedo da.
Ese momento en el que entendés que la vieja versión de vos ya no alcanza, pero la nueva todavía no terminó de construirse.
Entonces aparecen las dudas.
El miedo a no lograrlo.
A que los proyectos no funcionen.
A que el “reconocimiento” económico no llegue.
A haber apostado tanto por algo que todavía parece frágil.
Y sin embargo… hay algo adentro que insiste.
Porque hay proyectos que una persona no hace solamente por dinero.
A veces los hace porque le devuelven el alma al cuerpo.
Porque incluso en medio de la incertidumbre, hay algo que se siente verdadero.
Algo que te conecta con vos.
Con lo que disfrutás.
Con la sensación de estar construyendo una vida más propia.
Y creo que eso también es crecer:
aceptar que no podés convertirte en otra persona sin atravesar cierta desorientación.
Aprender a vivir el “entre”.
Ese espacio incómodo donde todavía mirás hacia atrás, pero el barco ya empezó a avanzar.
Capaz por eso duele tanto.
Porque en el fondo sabés que ya no pertenecés a la orilla anterior.
Y quizás el miedo no significa que estés equivocándote.
Quizás solamente significa que hay algo muy importante cambiando dentro tuyo.
Capaz alguien necesitaba escuchar esto hoy. Si es así, sabe que no estás solo ni sola. Les mando un abrazo.
Hay libros que no se leen, se atraviesan.
Y La otra guerra de Leila Guerriero es uno de ellos.
@anagramaeditor
Leila es una de las cronistas más importantes de habla hispana. Su forma de escribir tiene algo muy particular: no busca imponerse sobre la historia, sino escucharla. Y en este libro hace justamente eso. Se acerca al Cementerio Argentino en las Islas Malvinas desde un lugar profundamente humano, silencioso y doloroso.
Mientras leía, pensaba en cómo algunas guerras no terminan nunca. Cambian de forma. Permanecen en las familias, en los nombres que faltan, en las tumbas sin identificar, en la memoria de un país entero.
Hay algo muy fuerte en entender que detrás de cada cruz había una vida, una voz, una edad, un miedo. Y que la identidad también es una forma de justicia.
Hoy no quise hablar demasiado.
Solo leer.
Porque a veces las palabras necesitan menos ruido y más silencio alrededor.
🇦🇷
“Y si bajás un cambio y te leo algo?...”
Hoy toca Los píxels de Cézanne, de @cajanegraeditora , un libro precioso de Wim Wenders que reúne textos, pensamientos e impresiones sobre aquellos artistas que marcaron su forma de mirar el mundo.
Leo la introducción escrita por el propio Wenders y hay algo profundamente humano en cómo habla del arte. Como si mirar fuera también una manera de habitar. De entender. De permanecer sensible en un mundo que muchas veces nos empuja a anestesiarnos.
Publicado originalmente en Alemania en 2015, cuando Wenders cumplió 70 años, este libro reúne escritos sobre cine, pintura, fotografía, danza y diseño. Aparecen nombres como Michelangelo Antonioni, Edward Hopper, Yasujiro Ozu o Pina Bausch, pero en realidad el libro habla de algo más grande: la sensibilidad como forma de resistencia.
Hay una frase del libro que me quedó resonando muchísimo:
“Solo escribiendo puedo pensar las cosas hasta el final”.
Y creo que algo de eso pasa también cuando leemos.
Leer no siempre es buscar respuestas.
A veces es simplemente aprender a mirar distinto.
Y quizás por eso este libro se siente tan cercano: porque Wenders no escribe desde el pedestal del intelectual, sino desde el asombro. Desde alguien que todavía puede emocionarse frente a una imagen, una película o una obra de arte.
En tiempos donde todo parece acelerado, elegir sentarse a leer, mirar una pintura o escuchar una voz leyendo unas páginas… también puede ser una pequeña forma de volver a uno mismo.✨
“Y si bajás un cambio y te leo algo?...”
Hoy te leo “1982, el año de la revolución de la ciencia ficción (...y la fantasía)”, de la Editorial Casa Artefacto. @artefacto.editorial
Un compilado hecho por fans, desde el amor por las historias, el cine y los mundos que nos marcaron.
Artefacto se define como una editorial artesanal que nace como respuesta a un proceso donde los individuos se vuelven ajenos a sí mismos, olvidando aquello que los hace humanos. Y quizás por eso este libro llegó a mis manos en el momento indicado.
Hoy, 12/05/2026, mientras se realiza la marcha contra el desfinanciamiento universitario en Argentina, no puedo evitar pensar en mi paso por la Universidad Pública. En todo lo que me dio. En las personas que conocí. En las herramientas, las preguntas y hasta las contradicciones que me ayudaron a construir quién soy hoy.
También pienso en el privilegio que implica poder acceder a esos espacios. Porque mientras algunxs discutimos ideas, arte o cine, hay personas que todavía están pensando cómo poner un plato de comida sobre la mesa. Y aun así, la educación pública sigue siendo uno de los pocos lugares capaces de abrir puertas, ampliar mundos y cambiar destinos.
El artículo que leo fue escrito por Gregorio Belinchón, periodista cultural del diario El País de España, especializado en cine. Y hay algo inevitable en el título de esta obra: 1982, un año que para Argentina también carga memoria, dolor e identidad. @el_pais
Las Malvinas son y serán Argentinas.
A veces leer también es una forma de resistir.
De recordar quiénes fuimos.
Y quiénes no queremos dejar de ser.
Amiga,
No es casualidad que encuentres esto hoy. Este video lo grabé en tu living, leyendo un cuaderno tuyo de cuando tenías 16. Lo abrí al azar y me encontré con un texto sobre el amor escrito por la Mica de hace 15 años. No pude no subirlo en tu día.
Antes de regalarte esas palabras, quería decirte algo: me parece maravillosa la forma en la que habitás la vida. Que te compres margaritas para enamorarte al llegar a casa. Que prendas las velas sin guardarte nada para después. Que recorras el mundo invitando a otros a animarse también. Que registres cada momento porque entendés que compartir la vida con quienes amás también es una forma de amor.
Cada persona que se cruza en nuestro camino deja algo. Y vos sos uno de esos maestros. Te mostré mis miedos y vos los abrazaste hasta que dejaron de frenarme.
“Solo vos te vas a acordar de vos. El resto va a recordar cómo se sentían con vos a su lado.”
Feliz vida, Mi.🌼
Te ama,
Rodri🤍
El principito y entender por qué siempre vuelve.
Siento que es un libro bisagra:
entre el juego y la conciencia,
entre lo que imaginábamos de chicos
y lo que empezamos a entender cuando crecemos.
Porque no es el mismo libro cada vez.
Somos nosotros los que cambiamos.
Y en ese camino nos cruzamos con un montón de maestros:
personas, vínculos, momentos…
que, sin darnos cuenta, nos enseñan a mirar distinto.
A sentir más profundo.
A ser un poco más humanos.
Capaz por eso hay frases que nos siguen pegando igual, o más, con los años:
Lo esencial es invisible a los ojos.
¿Y si bajás un cambio y te leo algo? 🌙
Hoy vuelvo a El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry.
Estoy leyendo el capítulo 9 (pág. 41), en esta edición ilustrada de @catapulta.ar por @pablobernasconi73
Hay algo que me emociona de este libro: Saint-Exupéry lo escribió en un momento de mucha distancia… de su casa, de su gente, de lo que amaba. Y en medio de todo eso, creó una historia que habla justamente de los vínculos, de lo invisible, de lo que realmente importa.
Y en esta edición, Bernasconi acompaña eso de una forma muy especial… sus ilustraciones no explican, sugieren. Te dejan espacio. Como si también confiaran en lo que cada uno siente cuando lee.
Este fragmento me pegó distinto, me hizo pensar en los vínculos, en lo que dejamos ir, y en lo que a veces no sabemos cuidar.
Te leo un pedacito… ✨
¿Hay algo que hoy estés aprendiendo a cuidar mejor?
Parte 2 💫
Me gusta recordarme que no es volver atrás, tampoco es cerrar algo.
Es más bien recuperar.
Dar lugar a lo que ya hice, a lo que construimos, y ver qué pasa cuando lo vuelvo a poner en circulación 🔁
Mi vida hoy va por otro lado, sí
pero sigo dibujando 🎨
y eso también quiero que forme parte de lo que venga.
La cápsula de Fausto está disponible 🐾
Si te resuena, escribime 💌
Parte 1 ✨
Esta es una cápsula de Fausto.👾
Hace poco me puse a revisar archivos viejos… y me encontré con todo esto.
Ilustraciones, ideas, pruebas… cosas que fui haciendo en otro momento de mi vida 🗂️ 📷🎮
Y medio que me cayó la ficha de cuánto laburo hay ahí.
De cuánto de eso sigue siendo parte de mí. ✨
Fausto hoy no está activo como antes, pero todo esto existió… y sigue teniendo valor.🤍
Podes consultar sin problema por dm 💬 ✨
Sigo con esta semana de desbloqueo creativo 🌀 y hoy me surgió compartir algo que quiero mucho
MDQ x Fausto 🌊✨
Una de las cápsulas que armé inspirada en Mar del Plata, pero no desde lo turístico sino desde esos lugares que a mí me atraviesan, que me gustan, que me generan algo.
En el reel muestro algunas piezas: postales y fanzines con estas ilustraciones que fui armando 💙
Todo está hecho en vector, y eso para mí es clave: a diferencia de una foto, estos diseños se pueden adaptar a cualquier formato sin perder calidad. O sea, pueden existir en mil lugares distintos, no solo en papel ✨
Si alguien se copa con esta cápsula, me puede escribir y le paso precios de cada pieza 💌
Y también, si les interesa llevar algún diseño a otro formato, lo vemos.
Un poco también es eso: dejar de guardarme las cosas y empezar a mostrarlas aunque no esté “perfecto”.
Esto también era parte de Fausto 🖤
Si conocés Mar del Plata, ¿qué lugar te gustaría ver ilustrado? 👀
Hoy leemos la introducción que escribe Mariana Enríquez sobre Claudia Rodríguez en “Cuerpos para odiar”.
Hay algo en esa lectura que no es solo literatura.
Es memoria, es cuerpo, es historia que no siempre tuvo lugar.
Leer a Claudia es acercarse a una voz travesti que incomoda, que expone, que no pide permiso.
Y leerla a través de la mirada de Mariana también es entender cómo esas palabras encuentran un espacio, una edición, una forma de llegar.
Pienso en la comunidad travesti y trans, en todo lo que todavía falta, pero también en todo lo que ya está siendo dicho, escrito, vivido.
Hoy fue eso: leer, escuchar, dejar que resuene.
✨ ¿Qué textos te atravesaron últimamente?