Nano y Choco ya fue estrenado y todavía estamos procesando lo que significa. Este proyecto nació por la sola fuerza de voluntad y el empuje amoroso de Victoria Piantini y su locura luminosa por hacer que las cosas sucedan. Para nosotros fue un sueño hecho realidad poder diseñar, construir y traer a la vida una criatura como las que nos formaron de chicos viendo Laberinto, La historia sin fin y Donde viven los monstruos. Esas criaturas que tenían peso, textura y alma. El tema era duro y a veces toca convocar para hablar de cosas difíciles; no es la primera vez que asumimos esa responsabilidad y lo hacemos con profundo respeto. Queremos agradecer a Gabriela Robles por contener y gestionar toda la producción y al equipo de SP Realizaciones —Sidney Page, Gastón Radio, Laura Ponce y Eliana Carleta— por fabricar con tanta precisión y sensibilidad la criatura que diseñamos. En Madrid, gracias especialmente a Manu Sotelo, Ana Castellano y Curru, que además de su enorme talento son personas hermosas que nos dieron todo para poder hacer mucho. A
@pacoleon y
@josecoronadoactor les agradecemos inmensamente su participación: cada vez que trabajamos con artistas tan talentosos nos recuerdan que hay mucho más dentro de un gran personaje que su aspecto y su movimiento inspirado; hay humanidad, profundidad y verdad. Gracias también al músico
@fernandovelazquezmusic y a la Euskadiko Orkestra por grabar una música que abraza, sostiene y expande la historia con una sensibilidad enorme. A Paco Femenía por el valor inmenso de su fotografía y a Ricardo Sanz por su generosidad y hospitalidad inolvidables. Last but not least quiens terminaron de coser todo con puntadas invisibles
@metropolitanapost @metropolitanacolor .
Desde el corazón del Can Can Club, seguimos apostando a las criaturas, a las historias necesarias y a la fuerza colectiva que transforma lo imposible en algo que respira frente a cámara. Con amor, Becho & Mariano.