Tan agradecida con la vida, con los amigos que se vuelven familia, con la familia que se vuelve raíz, con los procesos personales que te llevan a nuevos lugares, con las idas, las venidas, los viajes, los encuentros y por supuesto con mís guías que siempre me cuidan y Dios.
Que año tan lleno de música, sanación, amor, familia, cosas lindas y crecimiento.
Este año me enseñó que a pesar de que siempre hayas podido hacer todo solx, no siempre debes hacerlo solx.
Mucho amor para mís amigos, mís perritos, mi familia y los desconocidos de la calle que me dan la luz para seguir.