La mayoría de mi entorno no conocen lo que voy a contar.
Hoy hace un año que recuperé las ganas de vivir gracias al diagnóstico y tratamiento de Borja B., que resolvió los problemas médicos que arrastraba desde 2020.
Fui al médico en octubre del 2020 al llevar tiempo con dolor en la rodilla. Patinaba, surfeaba, corría... pensé que sería una lesión deportiva o una sobrecarga muscular provocada por los tics nerviosos derivados del Tourette que sufro. El dolor en las rodillas se volvió insoportable y al poco tiempo empecé a perder la movilidad en las piernas. Las pruebas médicas no mostraban nada relevante. Durante meses, iban mandándome de un hospital a otro, mientras me derivaban a rehabilitación. Pasé por 5 centros de rehabilitación, siendo expulsado de cada uno por falta de mejoría y ocupar una plaza pública.
Cada doctor tenía su opinión. Uno dijo que todo era mental, otro que quizá no volvería a andar nunca más. Hay palabras que te destrozan por dentro. Es jodido no tener diagnóstico cuando llevas años sufriendo. Tampoco ayudaba el hecho de haber perdido una hermana por leucemia.
Durante estos años, me hincharon a Tramadol y otros opioides, combinado con tranquilizantes, para tratar de estabilizarme psicológicamente y llevar lo mejor posible el dolor diario que ni siquiera desaparecía al dormir. Cada vez la dosis era mayor.
Decidieron dejar de investigar, dando mi caso por perdido. Gracias a contactos familiares, seguí con pruebas en otros hospitales, sin éxito.
Me pasaron el contacto de Borja, fisioterapeuta y graduado en Ciencias Biomédicas. Desesperado, fui a probar suerte. Mi incredulidad era máxima, pero había algo distinto en él. Estuvimos hablando muchísimo. Me daba la sensación de estar en terapia. Después de una larga y dolorosa sesión, conseguí hacer 10 sentadillas. Llevaba 4 años sin poder agacharme. Diagnosticó el problema el primer día y lo trató. El dolor terminó.
Un año más tarde, surfeo, patino, corro y vuelvo a tener ganas de vivir. Todo ello gracias a Borja, pero también a las personas que durante estos años me han acompañado, compartiendo mi complicado día a día. Sin ellas, no estaría hoy aquí. Gràcies, gracias, obrigado. ♥️