La síntesis modular ha sido mi acompañante y maestro estos últimos años y no puedo dejar de pensar en cuánto se parece a esto que llamamos vida.
Nada es estable, nada se repite igual…
No hay undo en los días vividos…
Atacas, sostienes, caes y te vas para siempre…
Buscas cortar lo agudo del dolor…
Encontrar la belleza en el caos…
Entender que nada tiene por qué ser perfecto…
Dejar ir y volver a sorprenderte como un niño…
El corazón que late fuera de tempo…
Errores y conexiones que te llevan a destinos inesperados…
La vida es un rack modular…