Gracias Dios por permitirme vivir estos momentos junto a mi familia, los verdaderos protagonistas de mi vida.
Gracias por ser mi refugio, mi fuerza y mi lugar seguro, mi regalo más grande es tenerlos en mi vida.
Los amo con todo mi corazón, espero que sigamos compartiendo muchos años más de amor, risas y recuerdos…
Por siempre mi baile inolvidable.
Febrero 6, 2002🤍