Hoy es el Día Mundial contra el Cáncer. Y yo desde hace casi 3 años convivo con esta enfermedad en medio de operaciones, tratamientos, ciclos cada 21 días y más visitas al hospital de las que me gustaría. Escribo esto, no desde el miedo, sino desde la vida.
En este tiempo, he aprendido que la esperanza no siempre es euforia y que el cáncer no solo habita en el cuerpo. Está en tus sueños, en el cansancio extremo y en la incertidumbre diaria. He aprendido a levantarme una y otra vez, a confiar en los médicos, a aceptar ayuda y a seguir creyendo incluso en los días grises. He seguido incluso cuando pensaba que no podía más y solo pedía a Dios que me ayudara a cargar esta cruz, porque yo sola ya no podía.
He descubierto una forma distinta —más consciente, más profunda— de valorar la vida y cada momento. Hay días en los que sonrío y días en los que solo respiro. Y ambos cuentan como “lucha”.
El cáncer te cambia. Pero también te enseña a escuchar tu cuerpo, a celebrar los pequeños avances y a agradecer cada gesto de apoyo. No quiero estar definida por un diagnóstico, sino por las ganas de vivir, de seguir soñando y de mirar al futuro.
Somos casi 300.000 personas en España. Que siguen cada día, incluso cuando no tienen ganas. Sonriendo, incluso cuando duele. Y creyendo, incluso cuando todo tiembla.
Hoy quiero concienciar y recordar que el cáncer no distingue edades y que a veces, no se ve. Pero que tampoco puede con el amor, la ciencia ni la esperanza. Detrás de cada paciente hay una historia que merece ser cuidada, acompañada y respetada.
Hace falta visibilidad pero sobretodo investigación, acompañamiento y humanidad.
Porque el cáncer se combate con tratamientos, pero también con conciencia.
Sigo aquí. Cada día, cada 21 días de tratamiento. Y sobre todo, sigo creyendo.
Porque mientras hay esperanza, hay vida ✨🌈
A veces la vida te obliga a parar un poquito, te reta y te pone por delante el que seguramente sea el mayor aprendizaje de mi vida.
Durante estos dos meses he tenido la habitación y el corazón lleno de flores. El alma llena de gente que me quiere. Gente que ha intentado ayudar fuese como fuese. Y Gente que se ha acercado a Dios como nunca, rezando para que esto saliera “bien”. Qué saldrá bien. Os aseguro que el de ahí arriba tiene que estar muy contento (y yo también).
Lo único que sé es que tengo al mejor batallón conmigo, y que cómo dijo la gran Lola Flores “Yo tengo más fuerza que Chernóbil”.
Y no sé si lo sabéis, pero hasta en Chernóbil terminaron creciendo flores🌸
Así que seguimos yendo a por todas, qué le den al Cáncer y VIVA LA VIDA SIEMPRE ✨💪🏽 🔔 #aecc#cancersucks#cancer#aportodas
Según mi oncóloga, viajando me olvido de todo, libero el estrés y mis defensas suben considerablemente. Comprobado médicamente, en mis análisis su valor se duplica. Heavy ¿eh?
Se podría decir que esto es por prescripción médica 😌
Y además, Budapest siempre es bien ✨🤎