Imagina un fragmento de roca desprendiéndose hace miles o millones de años desde lo alto del Pico Gallinero o tal vez desde alguna de las cumbres del Alto Gállego, como la Sierra de la Partacua.
La roca empieza un viaje lento, arrastrada por el hielo, por el agua y por el tiempo.
Su viaje dura miles de años y la piedra atraviesa valles y paisajes, se transforma con cada estación, con cada proceso, hasta acabar depositándose mucho más lejos de donde empezó. Quizá en las paredes de Reino de los Mallos o en los profundos cañones de la Sierra de Guara.
Y, aunque haya cambiado de lugar, de forma y de contexto, sigue siendo lo mismo: un trozo de este Pirineo que nunca deja de evolucionar.
Si sigues con la mente el recorrido de esa piedra, verás que pasa por cinco territorios distintos, separados geográficamente y con paisajes, senderos y carácter propio, pero conectados por un mismo origen y una misma forma de entender la montaña ¡y la bici!
De la alta montaña de
@puropirineo y
@bttpirineosaltogallego a los senderos de
@zonazeropirineos , pasando por los cañones de
@bguara y los paisajes imposibles de
@reinodelosmallos
Cinco reinos diferentes, un origen común y un viaje glaciar que, esperamos que, tras leer esto, tú también seas capaz de sentir sobre tu bicicleta.
Es que lo tenemos TODO 🚵🏼♀️.