En la boda de María Paula y Erick, cada detalle fue cuidadosamente tejido con una interpretación elegante de la esencia mexicana. La celosía marcó el recorrido visual del espacio, dando estructura y profundidad a una celebración pensada desde el diseño. En las alturas, la instalación floral suspendida envolvía el ambiente, creando capas y niveles que acompañaban el ritmo natural de la fiesta.
La paleta de color naranja, terracota, rojo, verde, blanco, rosa y amarillo construyó un paisaje vibrante y equilibrado, donde cada tono encontraba su lugar sin imponerse. En las mesas, los materiales claros y las composiciones orgánicas suavizaban la intensidad cromática, aportando calma y continuidad al conjunto.
Así, entre celosías, alturas y color, María Paula y Erick crearon un espacio donde la identidad se expresó con intención, y donde el amor se encontró con una visión contemporánea y profundamente cuidada de México.
Novia:
@paula_eo
Novio:
@erickdiaz4