Acá voy. Después de que bajó un poco la espuma del balance de fin de año.. quizá eso es lo que me enseñó el 2025, a ser observadora, y a tomarme mi tiempo para actuar. Quise buscar en el carrete a partir de enero una foto que identifique cada mes, pero no hubo forma, brotaron recuerdos, fotos, personas, frases y demasiados abrazos. El tiempo al parecer está volando, siempre voló, pero últimamente lo siento que está más apurado. Y entonces solo rescaté algunos de los mil momentos hermosos que me regaló el 2025. Uno cuando está lejos de casa valora un poco más el afecto, y puta, que afortunada soy. Este carrete no intenta incluir a todas las personas que amo, xq me es imposible amontonarlas en 20 recuerdos pero si, resume un poco lo que tantas veces me cuesta poner en palabras. Amaneceres, abrazos, señales, visitas, besos, música, desafíos, aciertos, aprendizajes, más abrazos, llamadas a distancia, amor, propio y hacia el resto, pulido de vínculos, infancia, el eterno ejercicio de no quejarme, seguir amando, poner límites, no dar nada por sentado, agarrarle la mano bien fuerte a los que quiero a mi lado, acordarme de mi, seguir redefiniendo conceptos, aceptar que aunque planee, la vida marca el ritmo, alentar al resto y alentarme a mi, frenar, acelerar, más música, comidita rica, conversaciones, decisiones. Al año que pasó no le faltó nada, nada que no estuviese preparada para vivir. Si todavía estás leyendo esto, y compartiste un rato conmigo en algún momento de esos 365 días, gracias, porque probablemente tu presencia implicó mucho. Ya en la pile del 2026, estoy lista para nadar
4 months ago