Conoce a Ana Andrade (
@anandraderstudio ).
Una mujer que sostuvo su existencia con hilo cuando ni el cuerpo ni la mente daban más. Cuando ya no pudo explicar lo que sentía, empezó a escribir con puntadas.
“Empecé en crochet y la obsesión por la tridimensionalidad me llevó a la técnica en espiral. Lo hice desde el desconocimiento… y ahí entendí que en la repetición y en el error, la información llega”.
El gesto viene de antes: de su abuela, de su madre, de una cadena silenciosa donde el oficio pasaba de mano en mano. Sin manuales, sin escuela, Ana fue encontrando su propio lenguaje: hilo que se vuelve forma, forma que se vuelve cuerpo. La escultura que no pudo terminar en la universidad, la terminó construyendo desde lo textil.
Hablar con Ana es encontrarse con una fuerza impactante. Una que también se siente en sus cicatrices. Herencias visibles e invisibles: las de su historia, las de su familia, las de una abuela que rompió esquemas en una ciudad pequeña.
Durante mucho tiempo, su obra vivió en lo íntimo. Hasta que otras miradas (las de sus amigas, las de su familia) confirmaron: sus bocetos ya eran obras de arte. Y en sus palabras, que son también bocetos, hay poesía que aún no termina por descubrirse.
Su mundo ha estado atravesado por hospitales, accidentes y pérdidas. Pero en lugar de huir, eligió mirar. Y en ese gesto encontró algo más profundo: que el cuerpo sana, que la memoria también puede hacerlo, que incluso el dolor puede transformarse en belleza.
Ana pasa gran parte de sus días tejiendo. También escala. Dice que ahí aprende a soltar: “lanzarte al vacío, dejarte caer, es un acto de fe”.
Y quizá eso es lo que hace con su obra: un salto constante hacia lo desconocido.
Ana, yo también quiero hoy responderle a tu niña interior: viniste a sacudir, a incomodar, a abrir preguntas. A recordarnos que detrás de lo que vemos hay historias que merecen ser escuchadas. Gracias por tu existencia y por tu manera de traducir el mundo.
Queremos seguir viendo más de ti: como artista, como marca, como voz. Porque lo que haces no solo se mira… se queda.
Entrevista por Victoria Vega
@vickitowria
Fotos:
@_itsfranz
Un artículo de
@meltstudio.ec