y no queda de otra
//////
supongo que al aire saldrán mis palabras
mil reflejos de tu alma
mi sentimiento crudo de tu muerte
y de las ganas de vida que se generan
queda escupirle la cara a quien toca
y romperme las cuerdas vocales hasta gritar
cerrarme la herida con puntos que cortan
cicatriza y la marca siempre queda
me sale bien viajar en ruta, irme de lugares, preparar el desayuno, besar con pasión, abrazar con ganas, inventar letras de canciones, llevarme llaves que no, mudar de amor como de piel, bailar en la calle, hablar con extraños, esto, lo otro y un poco de todo.
quiero que quede acá tangible
que no se pierda
para que quien necesite o si yo lo necesito
pueda volverlo a escuchar
texto para la muestra La Floresta / @floresmias_ w/ @julafullone [21/03/2026]
Escribir se volvió un acto de defensa propia, de rescate, de salvación. Para finales del 2020, específicamente los últimos 6 días del año, la escritura fue mi acto de supervivencia, de lucha contra mi realidad. Ahí arranco todo, desde la necesidad de salvar a alguien, de salvarme, y con la idea de que todo tendría más fuerza al apuntarlo con lápiz sobre papel, como el acto de tallarlo en piedra. La idea de que al escribir algo le otorgas fuerza y poder al hacerlo tangible, es una idea que nunca dejaré de creer.
Luego de un par de meses la escritura se convirtió en mi, o yo me convertí en ella. Pase todo el año siguiente escribiendo un montón de sensaciones y maravillas que transformaban mi vida porque el hecho de atravesar un duelo es simplemente una nueva aventura. Rescate todo mi ser ahí, sobre cuadernos, servilletas y hojas sueltas. Parte de lo que soy hoy debe estar regado entre palabras y tinta, en algunas de esas hojas repletas de palabras que viví.
Siento que aún no encuentro todas las palabras.
Siento que nunca es suficiente escritura.
Siento un amor infinito por encontrar maneras de poder transformar ideas, pensamiento, sensaciones, vivencias en algo fuera de mi, de mi mente, de mi ser.
;
Mi mamá me crío con la idea de que todo tenía que escribirlo, todo lo importante. Para no olvidarlo, para recordarlo, para siempre tenerlo en caso de alguna emergencia. Crecí con la idea de la escritura, crecí repleta de cuadernos con anotaciones. Esto lo recordé cuando volví a mi casa, cuando volví a mi mamá. Gracias Rosa.
no hay tal teoría del color. entendí que la regla no existe, que lo que comunican es un engaño, que primero rige la forma o la intención. respondes al propósito por medio de la intuición. nada fue casualidad. todo era mentira, por falta de aire o transición con blanco. solo me queda el antojo a café y alguien que me despierte a besos, por favor.
Nunca recorrí tantos kilómetros dentro de un túnel. Un poco más de 9 para ser exacta. Sentí el sofoque, la asfixia. Pero luego todo es aroma a verde selva, colores, buenos sabores y papagayos volando en el cielo solo por placer.
Medellín, Colombia