Tu mente es una herramienta, no un enemigo.No es buena ni mala… es poder puro.
La diferencia está en cómo decides usarla cada día:para construir o destruir, para elevar o hundir.
Hoy elige usarla para algo más grande que tú:bendecir, sanar e inspirar.
Feliz cumpleaños, mamá 🤍
Gracias por todo lo que me ha enseñado. Gracias por su educación, por sus valores, por formarme con carácter y con fe. Usted me enseñó a ayudar a los demás, a nunca voltear la cara ante quien lo necesita y a hacer las cosas siempre con el corazón, todo por obra de Dios.
Gracias a usted soy creyente, soy fuerte y tengo claro el camino. Si hoy soy quien soy, es en gran parte por lo que sembró en mí.
La admiro, la respeto y la amo profundamente. Que Dios la siga cuidando, guiando y llenando de vida muchos años más.
Feliz cumpleaños, mamá. Siempre con usted, siempre para usted. 🤍
Haz lo que te haga bien.
No lo que impresione, no lo que esté de moda, no lo que otros esperen de ti.
Si te gusta entrenar, entrena.
Si te gusta leer, lee.
Si te gusta aprender, estudiar, escribir, crear… hazlo.
Pero que sea algo que te construya,
que te dé paz,
y que no le haga daño a nadie.
No necesitas aprobación para ser tú.
Solo necesitas ser honesto contigo.
Y si eso te hace mejor persona…
entonces vas por buen camino. #estoico #dios #honor #disciplina #paz
¡Ya 46 años!
Le doy gracias a Dios por todo lo vivido, por cada prueba y cada bendición que me formaron en este último año. Ha sido un gran año… de aprendizaje, crecimiento y conciencia.
Agradezco profundamente tener a mis padres conmigo, con salud, y poder compartir la vida con mi hijo. Eso… eso lo es todo.
Gracias también a cada amigo y familiar que se tomó el tiempo de felicitarme. Lo valoro de corazón.
Dios los bendiga siempre.
Sigo caminando con fe, con disciplina y con propósito.
Hay personas que no entrenan para crecer… entrenan para no sentir.
Para no pensar.
Para no recordar.
Cambian el alcohol por el gym… pero el vacío sigue ahí, intacto.
Solo que ahora está disfrazado de disciplina.
Y eso es lo peligroso…
porque ya no parece un problema.
Pero el dolor no desaparece porque sudes.
No se cura levantando más peso.
No se sana corriendo más kilómetros.
El cuerpo se fortalece…
pero la herida sigue hablando en silencio.
Sanar es otra cosa.
Es sentarte contigo.
Es aceptar lo que te dolió.
Es dejar de huir.
El ejercicio te puede salvar…
pero solo si no lo usas para esconderte.