El pasado mes de enero tuve la suerte de visitar Barcelona y habitarla durante casi un mes. Fue una experiencia muy enriquecedora y desafiante.
Antes de viajar estuve a punto de cancelarlo. La forma en que viajo es lo que se conoce como “sublo”: si hay lugar en el avión viajo, y si no, tengo que esperar otro vuelo. En esta ocasión fui cinco días seguidos a Ezeiza desde Caballito e intenté subirme a siete vuelos.
Uno de esos días llegué a las 10 am y probé en tres vuelos diferentes sin suerte. Me volví a casa muy desmotivado y angustiado: era el cuarto día intentándolo. Al día siguiente, domingo, volví una vez más. Y por suerte entré último. Dios mío… no saben la alegría que sentí. Finalmente podía viajar.
En el aeropuerto, de tantas veces que fui, conocí gente en la misma situación. Cada persona afrontaba la espera de una manera distinta. Una de ellas fue Naty, que siempre mantuvo una actitud positiva y me contagió esa energía. Ella logró viajar antes y quedamos en contacto; me escribió deseándome que lo lograra. Y así fue. ¡Gracias, Naty!
Una vez en Barcelona todo fue disfrute. Llegué a una casita en el barrio de Horta, un poco alejada del centro, pero a solo 25 minutos en metro. Conviví con Ramón y María y sus mascotas: el príncipe Indi (un perro hermoso) y Kike, un gato negro muy particular.
Lo inesperado fue que Ramón tenía dos Technics 1200 y un mixer Ecler Warm, además de una colección muy interesante de música experimental, noise y sonidos del mundo. No estaba en mis planes quedarme en una casa con equipos, y fue clave para poder escuchar los discos que iba comprando.
María, con quien compartí más tiempo, también amaba la música. Me presentó a amigos y amigas que pinchaban, y pude compartir música con ellos también.
Si bien el objetivo del viaje era comprar discos para venderlos en mi tienda
@spiraldjs , una vez allá decidí comprar también para mí. Mi colección todavía es pequeña. Igual no todos me los voy a quedar: ya estoy subiendo algunos de los que traje y otros que fui coleccionando con el tiempo.
Sin más, quiero agradecer a mi familia y amigxs por el apoyo.
Acá les dejo algunas fotos del viaje.