En “Madre Ficción”,
@marianotenconiblanco no solo escribe una obra sino que ejecuta un manifiesto.
Resulta vital, casi un acto de resistencia, que la programación oficial abra sus puertas a la poética del under, permitiendo que ese “borde” contamine el centro porteño con su vitalidad cruda. Un relato visceral sobre el amor, el poder.
En una escenografía de caricaturas(con sus elementos sorpresas y el acompañamiento musical en vivo),
@valerialois da una masterclass. Su madre es calculadora, anestesiada a fuerza de fármacos, porque carga en silencio el peso de la herencia de un “pacto de mujeres”. Su presencia es el eje donde la ficción se vuelve peligro desde la acumulación hasta el estallido. Frente a ella,
@marcostractor despliega una versatilidad asombrosa en una suerte de constelación familiar técnica: es padre/marido, hermano/jefe. Una metamorfosis ao vivo que refuerza la idea de que en la familia(como en el teatro) los roles,con sus máscaras, se intercambian al respirar.
@diegovelazkez nos regala la antípoda del “dramaturgo ego”. Es el artista que sobrevive desde la frustración a “esas obras que nadie entiende”. Devorador en su ternura, es el sostén de una coreografía escénica agotadora; la representación física de una cabeza creativa que no para. Con
@camilasicamila (a quien admiro muchísimo; cautivadora, precisa, hay que seguirle el ritmo de cerca) me pasó algo curioso: sentí que trajo un guiño. Esa peluca rubia que —para quienes vimos Suavecita— funciona como un puente invisible entre Tenconi y Bontempo.
Me ilusiona creer que el horizonte de las nuevas narrativas tiene que ver con esto: con una colaboración que corre a la vanidad del centro para sostener una revolución colectiva; pues es la única forma de que el teatro sobreviva a la voracidad de un mercado que solo pide “éxitos” de góndola.
Al final del día, esta obra es la prueba de que el “teatro pobre” de Grotowski sigue siendo nuestra mejor arma; una victoria del cuerpo, del texto filoso y del pacto de lealtad por sobre cualquier artificio. Una verdad que solo se construye cuando no hay miedo de embarrarse.
Fuimos con
@diegoodonel y nos desorbitamos de risa. ¡Híper recomiendo!