Un Porsche estacionado en la puerta
Hacía frío, estaba lloviendo, Ámsterdam 11/6 21:45 hs.
Entré a un bar, había un Porsche estacionado en la puerta.
Presenciaba mi última noche del viaje, pero surgía una pregunta, tan fácil de escribir, tan difícil de responder: “Es el fin o es el inicio?” La dejé para después, no había caso, algunas cosas son mejor dejar que decante, que pase el agua. Lo importante fue que se plantó una idea, ahora tiene que germinar.
Por el momento me quedaba comer y disfrutar.
En los últimos días, semanas podría decir, mi cuerpo me acompañó, mejor de lo que esperaba, mi mente fue cómplice también, la aceptación fue la primer carta jugada, la compresión fue un 7 de oro, pero la acción tiene que ser el ancho de espada.
Hay tanto por resolver, pero la vida es eso, estar y andar. Sería todo en vano seguir en el mismo lugar.
Tengo que estar y avanzar, dejar de renegar felicidad.
Ahora salió el sol en Ámsterdam, son la 13:38 del 12/6, en un rato me voy para el aeropuerto, y volver a casa, para iniciar este viaje.
Tengo cosas que hacer.