Corría el año 1825, sobre un árbol los
pájaros azules posaban en mi ventana cada mañana de
verano que parecía nunca acabar, se derretían los
muebles de color marrón eran los que prefería mi
madre, ¿Dónde estás? Se nos hace tarde
para saltar en el trampolin del parque necesitábamos un carro para poder ir, pero rara vez
había tanto fuego que agotaba, las cenizas se esparcieron y llegó el renacimiento de una mariposa en la gran cascada gigante donde llegaban los niños a pedir
deseos de levantarme y verte todos los días esperados bajo la luz del sol