Si hay algo que estoy agradecida con el 2020 es que pude conocerme un poquito más..
Pasé por una etapa de desconocimiento total de mí misma, estaba perdida, y eso hacía que cada día fuera más difícil. Sentía que la vida se me iba de las manos y que estaba perdiendo el tiempo. Comencé a vivir en el pasado, recordando momentos feos.. que me hicieron sentir muy sola. Luego empecé a pensar mucho en el futuro, a tal punto en los que me agarraban ataques que no podía controlar, solo podía llorar y sentir mucho miedo por lo que venía. Había una pregunta que me dejaba en blanco y no sabía cómo explicar.. ¿Que te pasa?
Esa simple pregunta que me sacudía todo el alma porque por más que tratará de explicar, no sabía cómo. Y ahí, apareció el arte en todas sus formas. Empecé a escribir, a dibujar, a pintar, a escuchar mucha música y a dejarme llevar.. hoy en día puedo decir que me expreso mejor con un lápiz en la mano, con un pincel o solo con pintura en los dedos. Estas fotos me las sacó mi papá en el verano, era domingo a la noche y había estado con algo en la cabeza todo el día, así que agarre el parlante, pinceles, pinturas, un lápiz y un lienzo, y sin querer llegar a un resultado perfecto empecé a expresar todo el malestar que tenía adentro.
Entendí que cada vez que me siento pérdida, necesito arte para reencontrarme, que el arte me salva y me deja ser un poquito más la Luciana real.