Saturday mornings with Luna...
She goes from completely transforming into an uncontrollable “cheetah” (as she likes to imagine herself) during her tennis classes, and then comes out asking us to do a meditation class, guided by her, right in front of the bay.
She keeps me grounded and, at the same time, elevated. It’s an up and down, and it’s so beautiful. I’m so grateful for her.
This is currently her favorite spot in the city. And I’m delighted to see how she naturally gravitates toward this place and effortlessly enters a mindful, present state of being.
I told her, one day you’ll come back here and find, inside your heart, all of these memories we’re building in our Saturday mornings.
Cheers to the present. Cheers to today 🍃
Velitas 2025
Luna has always wished for a best friend unicorn — it’s a learning curve! Lol. But yesterday she was more interested, and we practiced wishing for other beautiful things and feelings for our family and for all 🙌
Thank you, Plasker Family, for hosting. We love you.
@andreaplasker
#velitas #diadelasvelitas💛💙❤️
Y así, sólitas, pasan las cosas: el amor, la amistad, la vida... no son cosas que se fuerzan, son cosas que llegan cuando tienen que llegar. Uno fluye, uno las saborea, porque se sabe lo que es estar solo y también lo que es estar bien acompañado.
A pesar de los años, los tiempos y las distancias que nos damos, esta versión que somos, de este presente, es con la que más expansión he sentido en mi alma y en mi corazón. Somos, y estamos con más sombras, con más años y también con más comprensión de lo que significa realmente la felicidad para cada una. Con más centro, un yin-yang completo.
Ha sido un honor compartir tantos años, tantas versiones de cada una... y aunque antes bailábamos más y caminabamos más llivianas (en todos los sentidos), me sigo quedando con esta versión: la de hoy, la de ahora.
Y aunque mi versión de ahora no le alcanzó la pila para la rumba (perdón!) - esta versión de ahora las ama más que nunca! ¡Salud! 🍷
PICS BY @loveandspark
Don’t be surprised, in this house, things sometimes work in reverse. Today, for example, it’s December in July. We’re in Miami, it’s 90° out… and Luna refuses to take off her (faux) leather jacket because she’s a Demon Hunter for ever
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No se sorprendan, en esta casa a veces todo funciona al revés. Hoy, por ejemplo, es Diciembre en Julio. Estamos en Miami, hace 90°F… y Luna se niega a quitarse su chaqueta (de cuero falso) porque es una Cazadora de Demonios por siempre
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#decemberinjuly
#kpopdemonhunters
La histora de un Ukelele llamado Luna
Había una vez una adolescente que se iba a Guitar Center a antojarse de guitarras y de todo lo que sonara a música. Me parece que era la adolescente buscando a la niña que creció en estudios de música, entre coros de ópera y tunas, donde uno entraba y sonaban todos los instrumentos siendo afinados por sus músicos, todos a la vez. Una hermosísima melodía totalmente desafinada que todavía puedo escuchar en mis memorias.
Un día, como quien supiera lo que iba buscando con toda certeza (pero en realidad no sabía por qué iba), se encontró con un ukelele muy especial, que tenía escrito “LUNA” justo arriba de los trastes, en el clavijero.
Ya en esa época - y sobre todo en esa época - era una completa enamorada de la Luna. Hubo un gran llamado cuando vi el "LUNA" y por los tallados que tiene, en espirales, como de geometría sagrada que, claramente, no entendía en ese momento. Simplemente, lo sentí. Como esas cosas sublimes del mundo invisible que siempre nos acompaña. Sin pensarlo mucho, lo compré. Nunca imaginé (y mucho menos en ese momento) que algún día tendría hijos, y mucho menos que tendría una hija llamada Luna.
Desde entonces, el ukelele ha estado conmigo: cuando vivía con mamá, cuando viví sola, y ahora, en familia. Y Luna, sin que nadie le diga nada, lo agarra, reconoce su nombre, y con la certeza más pura dice que es suyo. Como si siempre lo hubiese sabido. Como si, de alguna manera, ese ukelele hubiese estado esperándola a ella.
Y ahora, tantos años después, ese mismo ukelele está creando nuevas memorias, vibrando en las manitos de Luna - que aún no lo sabe tocar - mientras recorre sonriente los pasillos del campamento con su grupo de Joy Creators Camp y Creating Me, regalando serenatas espontáneas a quien se cruce en su camino. Rodeada de seres mágicos, curiosos, creativos… como ella.
En casa siempre hemos sido amantes del arte y sobre todo de la música, y quizás por eso, ver al ukelele en sus manos, en esta etapa de su infancia, me conmueve profundamente.
Porque hay instrumentos que no solo hacen música: tejen historias.
Y hay cosas que simplemente saben, desde siempre, a quién pertenecen.