Uma se fue el 16 de mayo del 2025, fue mi mejor amiga durante 11 años.
Fue rescatada de condiciones de calle cuando tenía dos meses. Recuerdo a la perfección el día en que llegó, era tan pequeña que la podía sostener en una mano, estaba llorando en una caja con una cobija azul, la cargué y paró de llorar, desde ese momento le prometí que seríamos mejores amigas y estaríamos siempre juntas.
Muchos nos decían que la rescatamos de una vida difícil, tenía una patita chueca de nacimiento, era muy tímida y eventualmente nos enteraríamos de la enfermedad que le quitó la vida, yo pienso que ella me rescató a mi un sin fin de veces. En cada momento alegre, en cada celebración, en cada pestaña de medio día, en los antojitos del mercado, salidas a correr al bosque, en cada tristeza y en cada llanto, Uma estuvo conmigo. Yo nunca estaba sola mientras estuviera con ella y el vacío que deja en mi vida y de nuestra pequeña familia nunca se podrá reponer.
Su partida me ha dejado con el corazón roto, la pienso diario, me duele diario y la extraño diario.
A mi pequeña Uma la ame toda su vida y la extrañaré el resto de la mía, pero algún día nos volveremos a ver y jugaremos con su squeaky favorito, iremos a un lugar donde haya mucho pasto y flores de las que más le gustaban. Estaremos de nuevo juntas, como se lo prometí desde el primer día, porque una amistad como la nuestra dura más allá de la vida.